viernes, 5 de marzo de 2021

Como inducir el sueño sin fármacos

Para dormir mejor hay que relajarse, bajar las revoluciones, estar en paz con uno y con los demás y dejar que Morfeo, nos abrace.

En nuestra sociedad hay un consumo muy elevado de fármacos hipnóticos para inducir el sueño, tanto porque los pacientes refieren trastornos del sueño, que les cuesta mucho dormir como que se duermen pero que se despiertan varias veces durante la noche o tienen la sensación de no haber descansado lo suficiente.

·         El primer caso, “Me cuesta mucho dormir” “Me pongo en la cama y me paso horas despierto” está asociado más frecuente a problemas emocionales o preocupaciones, ansiedad, hiperactividad mental.

·         Hay otros tipos como “Me duermo bastante rápido, pero me despierto a las tres de la mañana y no me vuelvo a dormir hasta las cinco” deberemos estudiarlos en profundidad y aunque pueden tener relación con épocas de mayor cansancio o depresión hemos de estudiar si hay un problema biológico de base.

No dormir adecuadamente genera una sensación de agotamiento y malestar muy intenso e imposibilita en muchas ocasiones no poder llevar un ritmo normal durante el día, produciéndose un círculo vicioso, que, aunque parezca extraño se repite, a mayor cansancio, mayor dificultad para conciliar el sueño. Cualquier paciente que note estos síntomas durante un período de más de cuatro semanas, debe de consultar con un médico y asesorarse de que medidas debe adoptar, sin automedicarse por su cuenta.

Todos estos consejos son sencillos, es importante ser constantes si queremos notar un cambio y observar que nos va mejor, que necesitamos y que no, cada persona es un mundo y tiene unas necesidades, lo que para uno es indispensable para otro no tiene por qué serlo.

Trucos para dormir bien

La realidad es que si nos cuesta dormir hemos de ponernos manos a la obra, intentando en la medida de lo posible mejorar algunos puntos:

·         Reflexionar: Muchas veces si es posible debemos preguntarnos ¿desde cuándo tengo problemas para dormir? Si es desde hace un tiempo, seguramente algo ha cambiado en nuestra vida, en la habitación, en los hábitos y si podemos llegar a saber qué es y cambiarlo, ya no nos hará falta seguir leyendo.

·         Evitar sustancias excitantes: Es importante no tomar café, té, colas, nicotina, etc. a partir de las dos de la tarde, muchos de ellas tienen efectos físicos muchas horas después de lo que sentimos. Si vemos que mejoramos la calidad del sueño, podemos ampliar la franja horaria hasta las cuatro o las cinco de la tarde, pero no más allá de las seis. Hay determinados tés verdes que, aunque se llamen desteinados o bajos en teína no es aconsejable tomarlos por las tardes si tenemos problemas de sueño.

·         Deporte: Es importante realizar algún deporte de manera constante. Una actividad física moderada nos irá muy bien, pero se desaconseja que sea a última hora del día. Es importante llegar al final del día habiendo efectuado un ejercicio no sólo mental como estamos acostumbrados sino también físico.

·         Habitación: Hemos de tener una temperatura agradable en la habitación, ni que esté muy calurosa ni que haga frío. Dormir con la ropa holgada y cómoda. Intentaremos que no haya ruido ambiental. Evitaremos que cerca de la cama y de la mesita de noche tengamos muchos aparatos eléctricos y si son indispensables los desconectarlos antes de dormir, no con el interruptor, sino de la red eléctrica, (TV, despertadores, lamparitas, móviles etc.)  No quedan clara las interferencias que pueden tener en el sueño de las personas sensibles, ante la duda hay que desconectarlos.

Lo que debes saber…

·         No dormir bien causa sensación de cansancio, malestar intenso e imposibilita llevar un ritmo normal de vida.

·         Para dormir es importante realizar deporte de manera constante y evitar sustancias excitantes.

·         Condiciones de la habitación: temperatura agradable, que no haya ruido y evitar aparatos electrónicos cerca de la cama.

 

Fuente: Mapfre


jueves, 25 de febrero de 2021

Qué son las cataratas y cuándo hay que operarlas

 

La catarata es la pérdida de transparencia del cristalino por opacidad o enturbiamiento que dificulta progresivamente la visión.

El cristalino es la lente natural del ojo, situada detrás de la pupila. En las personas jóvenes presenta una transparencia y una elasticidad completas, mientras que, con los años, el cristalino pierde estas características y aparece la catarata. Sin tratamiento, la catarata es un problema oftalmológico importante y causa de un gran número de casos de ceguera en el mundo. Por eso es tan importante que te impliques en su detección y tratamiento.

¿Cuáles son las causas?

La causa más común de la catarata es el envejecimiento, es la llamada catarata senil. Este tipo de catarata suele tener una evolución muy lenta y empieza a ser evidente a partir de los 60 años, mientras que es raro que aparezca antes de los 45 años.

Alrededor de la mitad de los mayores de 80 años han consultado con su especialista en oftalmología por la pérdida de visión causada por una catarata o han sido operados por este problema.

Sin embargo, existen otros tipos de catarata, menos frecuentes:

·         Catarata congénita. Puede aparecer en recién nacidos o durante los primeros años de la infancia. Suele ser hereditaria o causada por enfermedades infecciosas o inflamatorias que la madre ha padecido durante el embarazo.

·         Catarata traumática. Se puede dar cuando una persona sufre una lesión ocular (traumatismo o lesión ocular) de cualquier tipo y sin que importe la gravedad de esta. Puede aparecer a cualquier edad y suele tener una evolución muy rápida.

·         Catarata secundaria. Se asocia a otras enfermedades como la diabetes, el glaucoma o el desprendimiento de retina, entre otros. También se relaciona con la radioterapia o con el tratamiento crónico con corticosteroides, que se emplean en enfermedades como el asma o la artritis.

¿Qué factores de riesgo son más importantes?

·         Tener casos en familiares de primer grado (hermanos/as, padres y madres, etc.).

·         Padecer enfermedades como la diabetes.

·         Haber sufrido una lesión (traumatismo ocular) o haber pasado por una cirugía ocular.

·         Haber pasado mucho tiempo bajo el sol sin gafas de sol, es decir, sin protección ocular frente a los rayos ultravioleta (UV).

·         Tabaquismo.

·         Obesidad.

·         Hipertensión arterial (tensión arterial alta).

·         Enfermedades oculares como la uveítis (inflamación intraocular).

·         Tratamiento con radioterapia, sobre todo en la mitad superior del cuerpo.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Como hemos explicado en párrafos anteriores, la pérdida de transparencia y elasticidad del cristalino produce una pérdida de visión que se desarrolla progresivamente. El resultado de este proceso es que puedes acostumbrarte a esta pérdida de visión y no notar los cambios en la visión hasta que esté muy avanzada. Aun así, la pérdida de visión es diferente en cada persona, y mientras algunas no se dan cuenta de los cambios porque se producen muy lentamente, otras los perciben con rapidez.

Es necesario que te mantengas alerta ante una serie de cambios que indican el desarrollo de la catarata como, por ejemplo:

·         Visión borrosa. Tu visión es turbia, como si vieras a través de una niebla o de un parabrisas de coche sucio, empañado o con polvo.

·         Sensibilidad a la luz. Te molesta la luz.

·         Ves los colores apagados, como si hubieran perdido su intensidad, o con un tono amarillento.

·         Visión doble. Ves dos imágenes en lugar de una.

·         Tienes dificultades para ver bien de noche y ves halos de luz alrededor de los focos luminosos, como faros de coche o farolas.

¿Cómo se diagnostica la catarata?

El diagnóstico de la catarata se hace en base a los síntomas que explicamos en la consulta de oftalmología y a los antecedentes familiares y personales de la persona afectada, pero también con la exploración ocular que realiza el especialista en su consulta.

Esta exploración consiste, básicamente, en el estudio de la agudeza visual lejana binocular (de los dos ojos a la vez) y de cada ojo por separado. Se suele completar con una exploración del fondo del ojo y de la retina con el oftalmoscopio, y con la medición de la presión intraocular con el tonómetro, para descartar el glaucoma.

¿Cuál es el tratamiento para la catarata?

La catarata no desaparece ni mejora espontáneamente, de manera que la única solución es la cirugía. La intervención quirúrgica consiste en la extracción del cristalino opacificado con catarata y su sustitución por una lente intraocular (LIO) que permitirá enfocar correctamente las imágenes en la retina. Esta lente intraocular se personaliza para cada persona y para cada ojo. La exploración del especialista es necesaria para decidir sus características. La mayoría de los pacientes recupera una buena visión tras la cirugía, aunque algunas personas necesitan utilizar gafas para conseguir una visión perfecta.

¿Qué complicaciones pueden darse tras la operación?

En algunas ocasiones pueden aparecer complicaciones en función del estado de la catarata, de la morfología del ojo, etc. Por ello es importante que planteemos a nuestro profesional las dudas que tengamos.

Algunas de las posibles complicaciones son:

·         Problemas para enfocar bien (defectos de refracción).

·         Sensación de cuerpos extraños en el campo visual.

·         Lagrimeo.

·         Opacidad de la cápsula posterior del ojo (cápsula en forma de saco dónde se implanta la lente intraocular).

 ¿Cuándo debo operarme la catarata?

En la actualidad, los especialistas recomiendan operar la catarata cuando tu agudeza visual disminuya un 30 - 40%. En general, se recomienda que te operes cuando tu calidad de vida se vea afectada por la pérdida de visión e interfiera con las tus actividades básicas diarias, como conducir, leer o ver la televisión.

La catarata no es un problema de salud urgente, por lo que no precisa de una cirugía inmediata, excepto en casos muy especiales. Debes acudir al especialista en oftalmología, que valorará el momento más oportuno para operarte, de acuerdo con tus condiciones particulares, el grado de pérdida de visión y las limitaciones de tu vida diaria.

¿Qué debo hacer para cuidarme si tengo cataratas?

Antes de la operación debes evitar los factores de riesgo de desarrollo de catarata y para tener una buena salud visual:

·         Presta atención a los cambios de la visión asociados con el desarrollo de la catarata.

·         En el exterior, usa gafas de sol con filtro para protegerte de la radiación ultravioleta.

·         Evita hábitos como el tabaco.

·         Mantén bajo control la diabetes, si la padeces.

·         Evita el consumo de corticosteroides y, en caso de tenerlos prescritos, habla con tu profesional de salud para saber si puede sustituirlos por otros similares.

·         Acude a la consulta del especialista en oftalmología para la revisión periódica de la visión.

Después de la operación:

·         Sigue los consejos de los profesionales para mantener una buena salud visual.

·         Acude a la consulta del especialista en oftalmología para la revisión periódica de la visión. 

·         Recuerda que debes estar alerta ante los cambios en la visión. Es necesario para detectar otras enfermedades como glaucoma, desprendimiento de retina, etc.

¿Cuándo tengo que solicitar atención médica?

·         Si experimento cambios en la visión antes de los 45 años. Estos pueden deberse a una complicación causada por una enfermedad o un traumatismo (lesión) que requieren de la evaluación del especialista.

·         Los cambios en mi visión aparecen de forma brusca y repentina.

¿Cómo puedo mejorar mi calidad de vida?

·         Es conveniente que te hagas una revisión oftalmológica cada 2 años a partir de los 40 años y cada año a partir de los 65.

·         Cuida tus ojos con unas gafas de sol que te protejan de los rayos ultravioleta. Asesórate en tu óptica de confianza.

·         No fumes.

·         Utiliza luces blancas y más brillantes para leer y para otras actividades. Si lo necesitas, puedes usar una lupa para ver mejor las letras más pequeñas.

·         No conduzcas de noche si las luces te deslumbran o ves halos alrededor de los focos luminosos.

·         Mantén la diabetes bien controlada, con ayuda de tu profesional de salud.

·         Usa gafas o lentes de contacto apropiadas para corregir tu visión. Consulta anualmente con tu especialista en oftalmología para revisar la graduación de tus gafas o lentillas.

·         No uses gotas u otros tratamientos que anuncien que "disuelven" la catarata sin cirugía. No existen otros tratamientos efectivos para la catarata aparte de la cirugía.

·         Come vegetales de hoja verde, frutas, nueces y otros alimentos saludables con propiedades antioxidantes. Pide a tu profesional de la salud que te oriente en función de tu estado de salud.

 

Fuente: Fisterra


domingo, 14 de febrero de 2021

Cuidar el corazón en pareja

 

El corazón es uno de los símbolos del amor y también un órgano del que depende nuestra vida y su calidad. San Valentín es una buena ocasión para recordar la importancia de cuidarlo en pareja, dejando que lo toquen solo las míticas flechas de Cupido y evitando que lo hieran las afiladas puntas de los hábitos nocivos.

En el Día de San Valentín, piense en su salud cardíaca y en la de su pareja, recomiendan los expertos.

Una encuesta ‘en línea’ muestra que a dos tercios de los encuestados que se encuentran en una relación de compromiso, les preocupa la salud cardíaca de sus parejas.

Asimismo, el 60 % afirma que les motiva llevar un estilo de vida saludable para el corazón, o cardiosaludable, pensando más en sus parejas que en ellos mismos. Esta motivación la expresan el 67 % de los hombres y el 52% de las mujeres.

Esta encuesta analizó cómo afectan las relaciones a la salud del corazón y se efectuó como parte de la campaña de educación al consumidor ‘Love your Heart‘ (“Ama tu corazón”) del Instituto Cardíaco y Vascular de la Clínica Cleveland.

Ama tu corazón, ama su corazón

Según esta investigación, la mayoría de los que tienen relaciones de compromiso buscan su principal motivación en sus parejas.

Un 83 % de los encuestados estuvo de acuerdo en que, si su pareja adoptaba una dieta saludable para el corazón, también la adoptarían, y el 57 % dijo que era más probable que hicieran ejercicios con su pareja que en solitario.

Sabemos que las emociones fuertes pueden afectar el corazón, aunque solo sea temporalmente. De hecho, los médicos señalan que existe un “síndrome del corazón roto”, llamado miocardiopatía de Takotsubo, que es una respuesta al estrés emocional repentino, pero es raro. En cambio, las parejas pueden tener un impacto en la salud cardíaca del otro miembro de la relación a largo plazo.

Diviértanse, pero sean responsables. Encuentren nuevas recetas saludables y cocínenlas juntos, únanse a una clase de ejercicio o realicen caminatas diarias. Hacer cambios simples en el estilo de vida puede ser de gran ayuda para mantener el corazón fuerte y saludable.

Una mayoría de hombres que mantienen una relación de compromiso (78 %) dijeron en la encuesta que sus parejas tenían una influencia positiva en la salud de su corazón, y un 67 % de las mujeres manifestaron percibir esta misma influencia por parte de sus parejas masculinas.

Reconoce que la pareja también puede tener una influencia negativa, ya que alrededor de dos tercios de los que tienen relaciones señalan que permiten, o su pareja les permite, mantener hábitos cardíacos poco saludables.

Por ejemplo, muchas más personas dijeron que probablemente verían un programa de televisión con su pareja (66 %) en lugar de que hacer ejercicios juntos (46 %).

Tres cambios cardiovasculares para dos

Hay tres cambios sencillos en el estilo de vida que una pareja puede adoptar para seguir “amando sus corazones” y convertirse en una “pareja cardiosaludable”:

Manténgase activos juntos

Apoyarse en la pareja para aumentar la motivación de involucrarse forma regular en la actividad física, cuyos beneficios cardíacos son numerosos y conocidos.

Aunque la pandemia lo ha dificultado en extremo, hagan cualquier actividad que les guste y les divierta, ya sea hacer ejercicio juntos en un gimnasio público, jugar al fútbol con amigos o ir a bailar.

Es mucho más probable que usted y su pareja sigan practicando una actividad que les proporciona felicidad y alegría, especialmente si lo hacen juntos.

Se aconseja hacer ejercicio juntos la mayoría de los días de la semana, y seguir haciéndose responsables el uno del otro a medida que avancen en el camino de llevar un estilo de vida activo.

Aliméntense juntos de manera sana

Se sugiere conversar en pareja sobre la dieta compartida, discutir qué alimentos cardiosaludables son los favoritos de cada uno y cómo incorporarlos a comidas preparadas y a bocadillos, y planificar con anticipación una lista de comidas buenas para la salud cardiaca para no distraerse con otras que no lo son al hacer la compra.

Una dieta saludable para el corazón debe centrarse en incorporar una variedad de frutas y verduras, cereales integrales, productos lácteos bajos en grasa y carnes magras.

Si ambos están involucrados en la elección de alimentos buenos para el corazón y que además disfruten, es mucho menos probable que consuman otros alimentos con alto contenido de calorías y grasas saturadas.

Se recomienda que opten por los alimentos cardiosaludables siempre que puedan, incluso al comer fuera de casa, aunque sin renunciar a otros alimentos que les gusten a ambos y les resulten atractivos por su sabor, consumiéndolos con moderación y concentrándose en controlar el tamaño y cantidad de las porciones y el total de las calorías consumidas. 

La comida une a las parejas y compartir una dieta saludable para el corazón ayudará a mantener esa unión con buena salud durante toda la vida.

Reduzcan su estrés, juntos

El estrés emocional elevado aumenta la inflamación en el cuerpo, lo que también puede fomentar la acumulación de obstrucciones en los vasos sanguíneos del corazón.

El ejercicio físico es una de las formas más importantes de eliminar estrés mental y emocional y se aconseja apoyarse en su pareja para reducirlo, pasando tiempo de calidad juntos, ya sea compartiendo risas, escuchándose mutuamente o abrazándose.

Incorporar a la vida diaria compartida algunos cambios sencillos que sean saludables para el sistema cardiovascular y que ambos miembros de la pareja puedan realizar y disfrutar, es algo que beneficiará a ambos corazones y que estos órganos ‘amarán’ de verdad. 


Fuente: EfeSalud