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viernes, 6 de septiembre de 2024

¿Cómo reconocer manchas peligrosas de la piel?

 

En la piel pueden aparecer múltiples lesiones, algunas nacemos con ellas, pero otras pueden desarrollarse a lo largo de nuestra vida. La mayor parte de ellas serán benignas y no supondrán ningún de problema para el paciente. Sin embargo, el diagnóstico temprano del cáncer de piel es esencial de cara al pronóstico de la enfermedad y su curación.

Es importante saber examinar nuestra piel para poder identificar lo antes posible los cambios que pueden producirse en las manchas de la piel. Debes saber, que los cánceres de piel detectados y extirpados a tiempo son curables, por lo que es esencial acudir a un especialista en el caso de que dudemos o nos preocupe el aspecto de una mancha o lunar.

¿Qué manchas de la piel deben preocuparnos?

Existen tres tipos de cáncer de piel que deben conocerse: el carcinoma basocelular, el carcinoma escamoso y el melanoma maligno.

Carcinoma basocelular (CBC)

Es el más común de todos los cánceres de piel. Suele crecer de forma muy lenta durante meses o años y dañar el tejido donde asienta. Algunos signos de alerta pueden hacernos sospechar de la existencia de un carcinoma basocelular, aunque hay que tener presente que algunos de ellos no son exclusivos de esta entidad y que pueden aparecer en otras afecciones dermatológicas como la psoriasis o el eczema. Los signos que deben llamar tu atención son:

·      Úlcera en la piel que no cura, forma costras durante semanas o meses.

·      Crecimiento de la lesión que forma bordes rosados, a veces con capilares en su superficie.

·      Manchas rojas o rosadas en la piel del tronco, cara o extremidades con descamación en superficie.

·      Protuberancias o nódulos perlados o translúcidos de color rojo, rosa o blanco

·      Manchas parecidas a una cicatriz de bordes poco definidos de color pálido, amarillo o ceroso.

Carcinoma de células escamosas (CE)

Este tipo es mucho menos frecuente que el anterior, pero crece de forma más rápida. Puede extenderse al resto del organismo en forma de metástasis en los ganglios linfáticos y en otros órganos y provocar la muerte si no se trata.

El carcinoma de células escamosas se encuentra a menudo en áreas expuestas al sol, aunque puede aparecer en cualquier área del cuerpo. Su aspecto es variado y puede manifestarse como un bulto, nódulo, úlcera o llaga de bordes elevados que forma costras y puede sangrar.

Melanoma maligno (MM)

Constituye el tipo menos frecuente de cáncer de piel, pero a su vez es el más peligroso cuyo pronóstico depende del diagnóstico precoz.

Puede aparecer sobre un lunar preexistente o, con mayor frecuencia, como una mancha pigmentada nueva.

Para ayudarnos a reconocer los principales signos de advertencia del melanoma, la estrategia más utilizada es el ABCDE del Melanoma:

·      Asimetría (la mitad de un lunar no es igual a la otra).

·      Bordes irregulares (desiguales, borrosos o dentados).

·      Color (los más peligrosos son los rojizos, blanquecinos y azulados sobre lesiones de color negro).

·      Diámetro (cuando el lunar mide más de 6 mm o aumenta de este tamaño).

·      Evolución (si experimenta cambios en cuanto a tamaño o forma). 

¿Cómo examinarse la piel uno mismo?

Es conveniente autoexplorar la piel una vez al mes sin olvidar ninguna parte del cuerpo, incluido el cuero cabelludo. ¡Sigue estos consejos!

·      Un momento ideal es después de ducharse; utiliza un espejo de cuerpo entero y un espejo de mano y asegúrate de tener buena iluminación. Recuerda, mirar la parte delantera y trasera de tu cuerpo en el espejo y revisar a fondo desde la cabeza a los pies (pide ayuda para revisar tu espalda).

·      No olvides examinar la cara, cuello, orejas, brazos y cuero cabelludo. Cuando examines tu cabeza utiliza un peine o un secador de pelo para mover el cabello y ver mejor o pídele a alguien que te ayude.

·      Presta especial a las siguientes zonas, donde los signos y síntomas pueden pasar desapercibidos: uñas, palmas de las manos, zona genital, entre las nalgas, debajo del pecho, pies, plantas de los pies y entre los dedos.

 

Lo que debes saber…

Ante cualquier duda sobre la benignidad de una lesión cutánea debemos buscar siempre asesoramiento profesional y consultar a un dermatólogo.

Ante una úlcera en la piel que no cura, una lesión que crece, protuberancias, lunares que cambian de tamaño, forma y/o color… es importante consultar.

En este sentido la autoexploración de nuestra piel una vez al mes es importante para detectarlas y poder consultar a tiempo.

 

Fuente: Mapfre

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Qué es el prurito crónico y cómo convivir con él

 

Introducción

El prurito es el término médico para definir el picor. No es una enfermedad, sino un síntoma de la piel (cutáneo), que no es grave pero sí muy molesto y uno de los motivos más frecuentes de consulta con el médico o médica de familia o con el especialista en dermatología.

El prurito puede definirse como una sensación de hormigueo o irritación de la piel que provoca la necesidad de rascarse. El prurito puede ser en una zona concreta o en todo el cuerpo. El rascado parece aliviar temporalmente el prurito, pero te puedes lesionar la piel, lo que da lugar a más prurito (el ciclo prurito-rascado-prurito, o "pica-rasca") o incluso a una infección.

Aunque todas las personas hemos experimentado un episodio de prurito en algún momento de la vida, hay que diferenciar entre el prurito agudo, que dura entre unos segundos y pocas semanas, y el prurito crónico, que dura más de seis semanas. El prurito crónico es más frecuente con la edad y más común en mujeres que en hombres. En los casos crónicos, la piel se hace más gruesa y escamosa, lo que se llama liquenificación.

Se estima que una de cada cinco personas ha padecido un episodio de prurito crónico alguna vez en su vida. Y se cree que puede afectar a un 7% de personas cada año. A veces, el prurito se debe a otras enfermedades crónicas: puede afectar al 25% de las personas sometidas a diálisis o al 100% de las personas con urticaria o dermatitis atópica.

A pesar de que conocemos poco sobre los mecanismos relacionados con el prurito y el alivio que produce rascarse, sabemos que el prurito se transmite desde la piel al cerebro por medio de las mismas fibras nerviosas que transmiten el dolor y la temperatura. En este proceso interviene una sustancia llamada histamina.

¿Cuáles son las causas?

Las causas más comunes del prurito son las enfermedades cutáneas, las reacciones alérgicas y la administración de algunos medicamentos o el contacto con determinados productos químicos. Veamos algunos ejemplos:

·      Enfermedades de la piel:

o   Inflamatorias, como la dermatitis atópica, el eccema u otras dermatitis.

o   Alérgicas, como la urticaria.

o   Infecciosas, como la sarna u otros parásitos cutáneos e intestinales (gusanos), u hongos.

o   Autoinmunes, como la psoriasis.

o   Linfomas cutáneos, que son un tipo de cáncer de las células inmunes que hay en la piel.

o   Liquen, una enfermedad en la que aparecen bultos planos y de color púrpura en la piel.

o   Picaduras de insectos.

·      Enfermedades sistémicas, que afectan a todo el cuerpo:

o   Reacciones alérgicas a alimentos, pólenes, medicamentos.

o   Insuficiencia renal crónica, en particular las personas sometidas a diálisis.

o   Problemas en el hígado o en la vesícula biliar que provocan ictericia (color amarillento de la piel y los ojos debido a la acumulación de bilirrubina).

o   Alteraciones de la sangre: anemia por déficit de hierro, policitemia vera, linfomas.

o   Alteraciones hormonales, como la diabetes o las enfermedades de la tiroides.

o   Infecciones como el sida.

·      Productos químicos, cosméticos, medicamentos.

·      Algunos trastornos psicológicos, como la depresión o el trastorno obsesivo-compulsivo están relacionados con el prurito.

·      Embarazo.

·      Piel seca, más comúnmente en invierno y en climas secos. A veces se mezclan varias causas, como en el prurito típico de las personas mayores (enfermedades crónicas + toma de medicamentos + infecciones, etc.).

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Además del picor de la piel, nos podemos encontrar con:

·      Lesiones de rascado.

·      Enrojecimiento de la piel.

·      Aumento de la temperatura local.

·      Sequedad de la piel, grietas.

·      Descamación.

·      Infecciones locales.

¿Cómo se diagnostica el prurito?

El objetivo de tu médico o médica de familia o de tu especialista en dermatología es determinar la causa del prurito para poder realizar un tratamiento específico contra esa causa. Para ello, en primer lugar te preguntará sobre las características del prurito: dónde pica; desde cuándo; si lo asocias a un medicamento, a un cosmético, a un alimento, si aparece en determinadas épocas del año, si se acompaña de otros síntomas, etc. Asimismo, te puede preguntar por otros familiares afectados o por enfermedades frecuentes en tu familia. 

Posteriormente te realizará una exploración física visual completa por todo el cuerpo, en busca de lesiones propiamente cutáneas, lesiones por el rascado o signos de otras enfermedades.

En ocasiones puede solicitar otras pruebas complementarias para confirmar o excluir causas del prurito: analítica sanguínea, radiografías, biopsia cutánea, pruebas de alergia, etc.

¿Cuál es el tratamiento para el prurito?

El tratamiento para el prurito consiste en luchar contra aquello que lo causa, y por tanto será distinto en cada caso. Sin embargo, también hay diferentes tratamientos para aliviar los síntomas. Para aliviar el prurito se pueden emplear productos de aplicación tópica sobre la piel:

·      Cremas hidratantes.

·      Cremas de corticoides tópicos.

·      Medicamentos que modulan el sistema inmune.

·      Cremas de mentol al 1%, alcanfor.

·      Cremas de capsaicina.

·      Anestésicos locales (pramoxina 1 - 2,5% o polidocanol al 3% + urea al 5%).

·      Antihistamínicos tópicos (doxepina en crema al 5%).

Para el prurito más intenso, se emplean medicamentos por vía oral:

·      Antihistamínicos de primera generación, que son sedantes.

·      Colestiramina.

·      Algunos derivados opioides.

·      Antidepresivos.

·      Talidomida.

·      Pregabalina y gabapentina.

La fototerapia, que consiste en la administración de radiación ultravioleta, puede ser útil cuando el prurito está asociado a:

·      Enfermedades cutáneas inflamatorias.

·      Insuficiencia renal crónica en diálisis.

·      Cirrosis biliar primaria (una enfermedad del hígado o la vesícula biliar que causa ictericia).

·      Policitemia vera (una enfermedad grave de la sangre).

¿Qué debo hacer para cuidarme si tengo prurito?

·      Evita rascarte y frotar las zonas que te pican.

·      Aplícate compresas frías sobre la zona afectada.

·      Lleva las uñas cortas para evitar lesiones por rascado.

·      Avisa a familiares y amistades de que te llamen la atención si te rascas.

·      Dúchate o báñate de forma breve, con agua templada y no más frecuentemente de lo necesario. Para secarte, hazlo con unos toques ligeros, sin frotar, con una toalla suave.

·      Usa jabón hidratante.

·      Hidrata bien tu piel todos los días, mejor con productos hipoalergénicos, con avena o maicena.

·      Los ungüentos o aceites son más hidratantes que las cremas, y las cremas más que las lociones.

·      Aplícate una loción relajante después del baño o de la ducha.

·      Lleva ropa ligera de algodón o seda, no de lana ni sintética, ni muy ajustada.

Tengo que solicitar atención médica si…

·      Si bien la mayoría de las causas del prurito no son graves, puede ser recomendable, o incluso importante, que consultes con tu médico o médica de familia o a tu especialista en dermatología si tu prurito:

·      Es muy intenso y no mejora con medidas generales no farmacológicas.

·      No ves ninguna lesión cutánea.

·      Aparecen síntomas inexplicables o signos de alarma:

o   Pérdida de peso, fatiga, sudores nocturnos (puede indicar que hay una infección grave o un tumor).

o   Debilidad, entumecimiento, hormigueo (pueden indicar una enfermedad neurológica).

o   Dolor abdominal, color amarillento de la piel y ojos (ictericia) ,puede indicar enfermedad del hígado y/o la vesícula biliar).

o   Sed excesiva, aumento de las ganas de orinar, pérdida de peso (puede indicar que hay diabetes).

¿Cómo puedo mejorar mi calidad de vida?

Cuando el prurito es intenso puede afectar al rendimiento escolar, laboral y/o provocar alteraciones del sueño. Por otra parte, el deterioro físico y psicológico que conlleva puede dificultar las relaciones con los demás. De ahí la importancia de poder controlar los factores que puedan empeorarlo, como, por ejemplo:

·      Condiciones de tu entorno:

o   Reduce tu exposición al polvo.

o   Evita los ambientes cálidos o secos.

o   Emplea un humidificador de aire, en particular en invierno.

·      Aspectos emocionales:

o   Intenta reducir el estrés y la ansiedad.

o   Realiza actividades placenteras que te distraigan del prurito.

 

Fuente: Fisterra


viernes, 3 de marzo de 2023

¿Cómo tratar y prevenir las dermatofitosis o tiñas?

 

Las dermatofitosis o tiñas son infecciones de las capas superficiales de la piel, el cabello o las uñas, producidas por un grupo de hongos llamados dermatofitos. Pueden afectar tanto a animales como a humanos.

El grupo de hongos dermatofitos comprende tres grandes familias o géneros: Microsporum, Trichophyton y Epidermophyton. Estos hongos viven en el suelo, en los animales y en los humanos, y necesitan la proteína queratina de nuestra piel para su reproducción.

Las tiñas se denominan y clasifican en función de la zona del cuerpo a la que afectan. La siguiente lista contiene las tiñas más frecuentes: 

 

·      Pie de atleta (Tineapedis). Afecta al pie y es la más frecuente. Normalmente comienza entre los dedos, aunque puede extenderse a otras partes del pie.

·      Tiña inguinal (Tinea cruris). También llamada eczema marginado de Hebra. Afecta al pliegue de la ingle y es la segunda más frecuente. Suele acompañar al pie de atleta.

·      Tiña del cuerpo (Tinea corporis). Conocida también como herpes circinado o tiña de la piel lampiña. Afecta a cualquier parte del cuerpo.

·      Tiña de la barba (Tinea barbae). Afecta las zonas con pelo de la cara de los hombres.

·      Tiña de cuero cabelludo (Tinea capitis). Es la más frecuente en la población infantil. Si aparece en la edad adulta, afecta más a las mujeres.

·      Tiña de la mano (Tinea manuum). Con frecuencia suele acompañar al pie de atleta y a la tiña de la ingle. Comienza en una zona pequeña y va aumentando de tamaño hasta afectar la mayor parte de la palma y de los dedos.

¿Cuáles son sus causas?

Las tiñas son enfermedades infecciosas que se transmiten por contacto directo con el hongo que las produce. Por ejemplo, si entras en contacto con:

·      Con una persona infectada.

·      Con un animal doméstico o de granja infectado.

·      Con una superficie u objeto contaminado.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Las manifestaciones y el aspecto de las tiñas dependen en gran medida de la localización de la infección. Sin embargo, hay unos pocos síntomas comunes a todas ellas:

·      Erupción cutánea más o menos redondeada, que suele ir creciendo en tamaño hacia la periferia, mientras se va curando por el centro.

·      Aparición de más lesiones, cerca de la lesión inicial, con el mismo patrón.

·      Las capas más externas de la piel en la zona de la lesión se desprenden (descamación).

·      Picor, que puede ser leve o intenso.

·      En ocasiones, inflamación de la piel.

¿Cómo se diagnostica la dermatofitosis?

El diagnóstico de las tiñas suele ser clínico, inspeccionando las características de las lesiones cutáneas y su localización. En algunas ocasiones puede que tu médico o médica de familia o tu especialista en dermatología tome una muestra de la zona periférica y más activa de la lesión para estudiarla con más detalle con diferentes técnicas de laboratorio.

¿Cuál es el tratamiento para las tiñas?

Disponemos de dos grandes tipos de tratamiento para las tiñas: fármacos tópicos y orales. Se trata de los medicamentos llamados antifúngicos o antimicóticos, muy eficaces contra estas infecciones.

·      El tratamiento debe durar al menos de 2 a 4 semanas, aunque en ocasiones puede ser necesario mantenerlo hasta 8 semanas.

·      Se emplea el tratamiento tópico en tiñas con lesiones aisladas, sin inflamación y donde no haya infección del pelo ni del vello. Existen antifúngicos en forma de crema, loción o polvo que se aplican directamente sobre zonas sin pelo, con pelo, o cuando las lesiones están húmedas y queramos secarlas.

·      El médico o médica puede recomendarte que emplees un tratamiento oral en las tiñas del cuero cabelludo, en las tiñas que afectan a áreas extensas de la piel o a varias localizaciones al mismo tiempo (diseminadas), que tengan un componente inflamatorio y que afecten al vello o pelo corporal.

¿Qué debo hacer para cuidarme si tengo tiña?

Además del tratamiento farmacológico indicado por tu médica o médico, también puedes seguir estas pautas para ayudar a la curación de la tiña:

·      No compartas tus objetos de uso personal ni el equipamiento deportivo: ropa interior, toallas, sombreros, cascos, calzado.

·      Mantén una buena higiene de la piel y cuida que siempre esté limpia y seca.

·      Mantén las uñas de manos y pies cortas y limpias.

·      Usa calzado que permita el flujo de aire y evita los zapatos no transpirables.

·      Cuando llegues a casa, cámbiate de calzado; pero antes, deja los pies al aire un rato.

·      Cámbiate de calcetines, medias y ropa interior todos los días, o varias veces al día si hace mucho calor y sudas mucho.

·      Sécate bien los pies, especialmente entre los dedos después del baño o de la ducha.

·      Evita tocarte las lesiones para no autocontagiarte en otras zonas del cuerpo.

¿Qué medidas puedo tomar para prevenir las tiñas?

·      Evita el contacto estrecho con cualquier persona o animal que pueda estar infectado por una tiña hasta que se haya curado.

·      Evita andar descalzo en áreas públicas húmedas, como vestuarios, duchas, baños, saunas, etc. Puedes utilizar chancletas, sandalias o zapatos para nadar.

·      Dúchate inmediatamente después de practicar deportes de contacto o nadar en piscinas públicas.

·      Limpia las superficies domésticas con limpiadores antisépticos.

·      Lávate las manos con agua y jabón con frecuencia, especialmente después de estar en contacto con animales domésticos o de granja.

·      Si mantienes un contacto estrecho con animales domésticos, comprueba periódicamente si tienen áreas con pérdida de pelo y, en este caso, acude al veterinario.

·      Evita tocar las lesiones de una persona con tiña.

¿Cuándo tengo que solicitar atención médica?

Solicita una consulta médica en los siguientes casos:

·      Si después de 2 a 4semanas de tratamiento no han desaparecido las lesiones cutáneas. Puede tratarse de otra enfermedad cutánea, como psoriasis, dermatitis o eczemas.

·      Si las lesiones cutáneas tienen peor aspecto que antes del tratamiento. Puede que tengas una sobreinfección por bacterias y necesites un tratamiento antibiótico.

·      Si las lesiones aumentan en tamaño, número o aparecen en otras localizaciones, a pesar del tratamiento tópico. Puede ser que necesites un tratamiento administrado por vía oral.

·      Si aparecen lesiones en tu piel al poco tiempo de haberse curado una tiña. Puedes estar teniendo una reacción retardada a la infección inicial (reacción dermatofítide).

 

Fuente: Fisterra