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martes, 9 de julio de 2024

Gases intestinales

 

La existencia de gases en nuestro tubo digestivo es un fenómeno normal. Este aire se expulsa a través de los eructos o como flatos/ventosidades por el ano.

La mayoría de las personas expulsan un promedio de 10 flatos cada día y se considera normal la expulsión de hasta 20 flatos al día. El exceso de gases en el tubo digestivo que causa la expulsión de gases se conoce como flatulencia. Los síntomas digestivos asociados a la presencia de gas es lo que se conoce como meteorismo.

¿Cuáles son las causas de tener gases?

La cantidad de gas intestinal viene determinada por:

·      Aerofagia: es decir tragar aire de forma inconsciente, sobre todo al comer. Es la causa más frecuente del meteorismo y está muy relacionada con la ansiedad o el estrés.

·      Consumo de alimentos flatulentos (legumbres, col, alcachofas, cereales integrales…), determinados edulcorantes como el sorbitol, bebidas con gas.

·      Ingesta de alimentos ricos en hidratos de carbono no absorbibles (aumenta la fermentación en el colon) o toma de antibióticos que alteren la flora intestinal.

·      La eficacia del intestino de una persona para eliminar los gases o tener una sensibilidad exagerada a cantidades normales de gas en el abdomen.

·      Cambios hormonales durante la menstruación.

·      Enfermedades: síndrome del intestino irritable u otros trastornos funcionales, sobrecrecimiento bacteriano, estreñimiento o enfermedad por reflujo gastroesofágico, intolerancia a la lactosa o a la fructosa, celiaquía (intolerancia al gluten)…

·      Algunos medicamentos.

¿Cómo se diagnostica el meteorismo?

Ha de consultarse al médico de cabecera que valorará derivación a un especialista en Aparato digestivo. El diagnóstico se basa en:

1.   Síntomas: estos suelen agravarse durante el día y mejorar por la mañana. Consisten en aumento de los eructos o de la expulsión de flatos, dolor o calambres abdominales, incremento de los ruidos abdominales, sensación de «saciedad precoz» con las comidas e hinchazón o distensión abdominal que puede obligar a aflojarse la ropa.

El médico realizará un interrogatorio sobre los hábitos alimentarios (puede ser útil llevar un registro de la dieta y ver qué alimentos provocan meteorismo y así poder evitarlos); enfermedades concomitantes o toma de medicamentos. Ha de consultarse siempre con el médico ante la presencia de: dolor abdominal intenso o persistente, vómitos, cambio en el ritmo deposicional (diarrea o estreñimiento), pérdida de apetito o de peso, heces con sangre o negras como el alquitrán o con una cantidad excesiva de grasa, reflujo y acidez. Estos síntomas obligan a descartar una enfermedad digestiva de base.

2.   Exploración física básica con palpación del abdomen.

3.   Exploraciones complementarias: en el caso que se sospeche una enfermedad de base se puede solicitar: análisis de sangre (puede incluir estudio de celiaquía…..) y/o de heces, tests de intolerancias, endoscopia o estudios de imagen como una ecografía abdominal , entre otras.

¿Cuál es el tratamiento si se tienen gases?

Se basa principalmente en una modificación de los hábitos alimentarios y del estilo de vida, y en algunos casos en alguna medicación (antiflatulentos, procinéticos….).

Consejos para mejorar las molestias:

·      Infusiones naturales con hinojo, jengibre, menta, manzanilla…

·      Cuando se nota mayor distensión del vientre, con dolor más intenso, aplicar calor local (manta eléctrica, etc.), y situar el cuerpo reclinado hacia delante (incluso de rodillas apoyándose en los codos).

·      Masaje suave abdominal para movilizar los gases.

·      Respiración abdominal: hinchando el abdomen durante la inspiración por la nariz y vaciándolo con la espiración por la boca. Se puede realizar esta respiración en varias posiciones por ejemplo en posición sentada con las piernas estiradas flexionando el tronco con los brazos hacia los pies, estando en posición tumbada, boca arriba con las piernas semiflexionadas y las manos sobre el abdomen (con la pelvis alzada o no), en cuclillas o a cuatro patas.

¿Cómo puedo prevenir los gases?

·      Opta por cocciones a la plancha al horno o el hervido.

·      Mastica bien los alimentos comiendo y bebiendo lentamente.

·      Bebe cantidades pequeñas de líquidos durante las comidas, sin gas y sin utilizar pajitas, porrón o bota.

·      Evita masticar chicle y comer caramelos.

·      Realiza ejercicio físico

·      No fumes.

·      Cuida la dentadura postiza.

·      Controla el estreñimiento.

Lo que debes saber…

·      El exceso de gases en el tubo digestivo que causa la expulsión de gases se conoce como flatulencia. Los síntomas digestivos asociados a la presencia de gas es lo que se conoce como meteorismo.

·      El tratamiento se basa principalmente en una modificación de los hábitos alimentarios y del estilo de vida, y en algunos casos en alguna medicación (antiflatulentos, procinéticos….).

·      Cuando se nota mayor distensión del vientre, con dolor más intenso, alivia aplicar calor local (manta eléctrica, etc.), y situar el cuerpo reclinado hacia delante (incluso de rodillas apoyándose en los codos). El masaje suave abdominal también sirve para movilizar los gases.

 

Fuente: Mapfre


martes, 21 de noviembre de 2023

Diabetes, dieta saludable y recomendaciones

 

La alimentación en el paciente con diabetes constituye uno de los pilares fundamentales para el control de la enfermedad; una dieta saludable, complementada con el tratamiento farmacológico (antidiabéticos orales y/o insulina dependiendo del tipo de paciente) y hábitos de vida adecuados como el abandono del tabaco o la realización de actividad física, nos ayudan a controlar la glucemia en sangre y prevenir o ralentizar la evolución de las complicaciones asociadas a la diabetes.

Gracias a los alimentos que ingerimos, nuestro organismo recibe las sustancias imprescindibles para su funcionamiento. Además de las vitaminas, minerales y agua, existen otros 3 grupos donde clasificamos los nutrientes:

·      Hidratos de carbono: verduras, frutas, hortalizas que deben ser los hidratos que consumamos en más cantidad y diariamente, las legumbres, el pan, pasta, arroz y otros cereales, con un consumo más limitado, y azúcares, bollería, dulces en general que deben evitarse y consumirse de manera muy excepcional.

·      Proteínas: carne, pescado, huevos...

·      Grasas: aceite de oliva, quesos, mantequilla...

La dieta ideal del paciente diabético es una dieta saludable, con las mismas recomendaciones generales que para toda la población salvo leves detalles. Siempre debemos tener en cuenta que la composición y calorías de la dieta varían de un individuo a otro; por ello se valorará el peso y talla del paciente, edad y sexo, así como la actividad física que desarrolle a lo largo del día. Así mismo, todos los grupos de alimentos (hidratos de carbono, proteínas y grasas) deben aparecer en una dieta equilibrada, ya que no existe ningún alimento que de manera única pueda suplir todas nuestras necesidades nutricionales.

Los objetivos de la dieta en la diabetes son:

·      Alcanzar unos niveles de azúcar lo más cercanos a la normalidad, siempre individualizando los objetivos de glucemia a conseguir según las características del paciente.

·      Mantenerse en un peso ideal o lo más cercano a ello.

·      Conseguir unos niveles óptimos de tensión arterial, colesterol y triglicéridos.

·      Prevenir y tratar las complicaciones y la comorbilidad asociada a la diabetes (obesidad, dislipemia, nefropatía...)

Adaptándola a las preferencias del paciente y manteniendo el placer de comer.

Hidratos de carbono

De todos los nutrientes, los hidratos de carbono son los que más influyen sobre los valores de glucosa en sangre, por lo que es muy importante diferenciarlos de los otros grupos de alimentos.

El incremento de la glucemia depende sobre todo de la cantidad y calidad de los hidratos de carbono que se ingieren.

Los hidratos de carbono se pueden dividir en:

·      Hidratos de carbono simples: se digieren muy rápidamente y pasan al torrente sanguíneo en minutos. Se encuentran en los azúcares refinados (sacarosa), como el azúcar blanco, caramelos...y en alimentos más saludables como la fruta (fructosa) y la leche (lactosa).

·      Hidratos de carbono complejos: tardan más en absorberse, por lo que producen una elevación más lenta y moderada de la glucemia. Se encuentran en verduras, frutas, cereales como el pan, la pasta, arroz o las legumbres.

A pesar de que formen parte del mismo grupo, no todos los hidratos de carbono son iguales. Los dulces, helados, chucherías... deberían evitarse, reservando su consumo sólo para ocasiones especiales o en caso de hipoglucemia.

El consumo de frutas, verduras, lácteos debe ser la fuente principal de hidratos, otros alimentos como las legumbres o los cereales (pan, pasta, arroz...) deben limitarse en la dieta; con respecto a los cereales, siempre son preferibles los cereales integrales (arroz integral, trigo sarraceno...) frente a los refinados (pan blanco, pasta, arroz blanco...). Esto es debido, a que al refinar los cereales se disminuye considerablemente la cantidad de vitaminas, minerales y fibra, y el pico de azúcar que producen en sangre es más brusco. Sí hay que tener en cuenta que los cereales integrales y refinados presentan las mismas calorías por lo que es falso que “el pan integral no engorda.”

Nunca (salvo en hipoglucemias) debemos tomar bebidas azucaradas: refrescos, cacao en polvo para añadir a la leche en el desayuno, zumos de brick...algunos de estos contienen hasta 16 sobres de azúcar por cada medio litro, por lo que no son recomendables para nadie (y mucho menos si el paciente es diabético).

Aunque es evidente que el azúcar se encuentra en refrescos, helados...es importante revisar el etiquetado de los alimentos ya que suelen añadir azúcares a muchos otros alimentos como salsas de tomate, embutidos, pizzas e incluso cremas de verduras o productos “light”.

Grasas

Dentro de este grupo se incluyen todos los aceites, productos compuestos mayoritariamente por grasas y las semillas. No contienen carbohidratos por lo que no tienen efecto directo en el control de la glucosa, pero sí es muy importante controlar la calidad (y en menor importancia la cantidad) de la grasa a ingerir. La más recomendable es la grasa monoinsaturada, presente en el aceite de oliva, frutos secos y aguacate.

También es saludable la grasa poliinsaturada rica en Omega 3, presente en pescados como el atún, trucha, salmón o sardina.

No deberían consumirse las grasas tipo trans: margarina, bollería industrial, galletas...

Proteínas

Son moléculas imprescindibles en la mayoría de los procesos biológicos: crecimiento celular, formación de hormonas, anticuerpos...Deben representar el 15-20% de las calorías ingeridas en nuestra dieta.

En este grupo encontramos la carne, el pescado, los lácteos, el huevo y con menor cantidad de proteínas, otros alimentos como las legumbres.

Si uno de nuestros objetivos es reducir el peso, es preferible carne de pollo, pavo y conejo son las que presentan un menor porcentaje de grasa.

Debemos recordar que el consumo de carnes procesadas debe reducirse al mínimo.

Algunas dudas de los pacientes son las siguientes:

Alimentos “para diabéticos”:

Los hidratos de carbono empleados suelen ser de menor índice y carga glucémica (esto en algunos estudios, pero no en todos, se asocia con una disminución de la hemoglobina glicosilada) pero son hidratos al fin y al cabo por que aumentan la glucemia. Además, muchos productos siguen conteniendo azúcar y emplean grasas poco recomendables, por lo que no es necesario su consumo. Siempre es más recomendable una dieta saludable, variada y sin alimentos procesados.

Edulcorantes:

Son sustancias naturales o sintéticas que se añaden a los alimentos para endulzarlos. Algunos edulcorantes naturales (fructosa, sorbitol, xilitol, manitol) y la miel tienen un valor energético similar al del azúcar (sacarosa) y elevan los niveles de azúcar en sangre. Los edulcorantes sintéticos (sacarina, aspartamo, ciclamato...) carecen de valor energético y no aumentan el azúcar en sangre. Siempre deben consumirse con moderación (ejemplo: el sorbitol presente en los chicles produce diarrea si se consume en cantidad elevada).

Suplementos vitamínicos, minerales, antioxidantes y omega 3:

No se recomienda la toma de estos compuestos a no ser que exista un déficit demostrado.

Dieta sin gluten:

Entre el 1 y el 10% de los pacientes con DM1 presentan celiaquía, enfermedad digestiva en la que el consumo del gluten (una proteína presente en cereales como el trigo o el centeno), se asocia con una inflamación del intestino. Sólo en esos casos es necesario una dieta sin gluten, pero no en todos los pacientes con diabetes.

En conclusión

Las recomendaciones generales para una dieta saludable son las siguientes:

·      Repartir la ingesta de alimentos en 4-6 comidas al día, evitando el picoteo.

·      Eliminar (salvo en hipoglucemias) azúcar, zumos, refrescos, repostería, dulces en general porque elevan de manera brusca el azúcar en sangre, se relacionan de manera directa con aumento del peso y del riesgo cardiovascular, y suelen llevar otros ingredientes no recomendables como grasas trans o conservantes.

·      Preferible como fuentes de hidratos: verdura, fruta, lácteos y en menor medida, legumbres o cereales como arroz, pan o pasta.

·      De manera diaria tomar frutas y verduras por su contenido en fibra y vitaminas.

·      Reducir el consumo de grasas como embutidos, quesos y carne procesada en general.

·      Más importante que la cantidad de grasas que tomamos es la calidad de las mismas: la principal grasa para cocinar/condimentar debería ser el aceite de oliva.

 

Fuente: Escueladepacientes


viernes, 21 de julio de 2023

Muchos casos de botulismo son prevenibles.

 

El botulismo alimentario

Muchos casos de botulismo alimentario han ocurrido después de que las personas comieron alimentos en conserva fermentados, preparados o envasados en la casa que estaban contaminados con la toxina. Los alimentos podrían haberse contaminado si no se habían envasado (procesado) correctamente.

Los alimentos con bajo contenido de ácido son las fuentes más comunes de casos de botulismo relacionados con el envasado de conservas en la casa. Estos son ejemplos de alimentos con bajo contenido de ácido:

·      Espárragos

·      Judías verdes

·      Remolachas

·      Maíz

·      Patatas

Se continúan identificando nuevas fuentes de botulismo alimentario. La contaminación puede producirse cuando los alimentos se manipulan de manera inadecuada cuando se preparan, cuando se almacenan o cuando los usan los consumidores. Estos son algunos ejemplos de alimentos que han sido contaminados:

·      Ajo picado en aceite

·      Salsa de queso en conserva envasada

·      Tomates en conserva envasados

·      Zanahoria

·      Patatas horneadas envueltas en papel aluminio

Por ejemplo, en Alaska, la mayoría de los casos de botulismo alimentario son producidos por pescado y otros animales acuáticos fermentados.

Si usted fermenta, prepara o envasa sus propios alimentos en conserva, puede reducir la probabilidad de que estos alimentos les den botulismo a usted, su familia o sus amigos al hacer lo siguiente:

·      Seguir todas las instrucciones para lavar, limpiar y esterilizar los objetos que use para envasar las conservas.

·      Usar envasadoras a presión para los alimentos con bajo contenido de ácido, como las patatas, la mayoría de las otras verduras y las carnes.

Todas las personas pueden reducir sus probabilidades de contraer botulismo al hacer lo siguiente:

·      Refrigerar los aceites infusionados con ajo o hierbas preparados en la casa y botar los aceites que no se hayan usado después de 4 días.

·      Mantener calientes (a temperaturas de más de 140 °F) las papas que se hayan horneado envueltas en papel aluminio hasta que se sirvan o refrigerarlas después de aflojar el papel.

El botulismo por heridas

Prevenga el botulismo manteniendo limpias las heridas. Si una herida parece estar infectada, busque atención médica rápidamente. Una herida podría estar infectada si presenta lo siguiente:

·      está enrojecida,

·      está hinchada,

·      es dolorosa

·      se siente caliente al tacto

·      está llena de pus u otra secreción

·      está acompañada de fiebre

No todas las heridas con botulismo presentan estos síntomas generales de infección. Si tiene una herida y empieza a presentar síntomas de botulismo, busque atención médica de inmediato.

Las personas que se inyectan drogas ilegales, como heroína negra (black tar), tienen más probabilidades de contraer botulismo por heridas que las personas que no se inyectan drogas. Las personas que contraen botulismo por inyectarse drogas ilegales podrían no tener un sitio de inyección visiblemente infectado.

El botulismo por heridas puede producirse luego de sufrir lesiones traumáticas, como las causadas en choques de motocicleta y operaciones. Esté atento a los signos de infección.

El botulismo infantil

La mayoría de los casos de botulismo infantil no se pueden prevenir porque las bacterias que causan la enfermedad se encuentran en el suelo y el polvo. Las bacterias se pueden encontrar dentro de las casas en los pisos, las alfombras y los mesones, incluso después de haber hecho limpieza. En casi todos los niños y adultos sanos, la ingestión de las esporas del botulismo no es peligrosa y no producirá botulismo (lo que es peligroso es la toxina). Por razones que no entendemos, algunos bebés contraen botulismo cuando las esporas entran a su aparato digestivo, se multiplican y producen la toxina.

La miel puede contener la bacteria que produce el botulismo infantil, así que no les dé miel a niños menores de 12 meses. La miel es segura para las personas de 1 año de edad o más.

La colonización intestinal en los adultos

La colonización intestinal en los adultos (también conocida como toxemia intestinal en el adulto) es un tipo de botulismo muy raro. Las personas que tienen afecciones que cambian la estructura o funcionamiento adecuado de los intestinos podrían estar en mayor riesgo. Solamente unas cuantas personas han recibido el diagnóstico de toxemia intestinal en el adulto y los científicos no entienden completamente cómo se contrae este tipo de botulismo. Puede ser parecido al botulismo infantil, el cual no puede prevenirse.

El botulismo yatrógeno

Usted puede prevenir el botulismo yatrógeno (una enfermedad causada por exámenes o tratamientos médicos) si recibe inyecciones de la toxina botulínica solamente de proveedores autorizados.

Si necesita recibir una inyección de la toxina botulínica para una afección, su médico elegirá la dosis más segura.

Si recibe una inyección de la toxina botulínica por razones cosméticas, asegúrese de consultar a un profesional autorizado.

Razón por la que nunca debes envolver la comida en papel de aluminio

Cuando se envuelve un plato de comida con papel aluminio no queda sellado herméticamente. Esto provoca que la comida quede expuesta al aire de alguna manera, algo que las bacterias aprovechan para prosperar y multiplicarse.

Estos microorganismos, al desarrollarse con mayor rapidez, generan bacterias tóxicas capaces de provocarnos una intoxicación alimentaria. En concreto, producen toxinas que no se destruyen al pasar por altas temperaturas de cocción.

Aunque, cabe recalcar que el propio papel de aluminio no es el problema, son las condiciones en las que la comida se guarda, ya que no son óptimas y hace las bacterias crezcan.

Para evitar que nuestra comida sea víctima de las bacterias y tener que tirarla a la basura, puedes seguir algunos de estos consejos:

Guarda las sobras en recipientes herméticos, preferiblemente de cristal y poco profundos para acelerar el proceso de enfriamiento.

Asegúrate de meter las sobras en la nevera antes de las dos horas; es el tiempo de margen antes de que las bacterias crezcan.

Las sobras que hayan estado más de dos horas expuesta a temperatura ambiente, es mejor no conservarlas.

Numerosos casos de botulismo han estado asociados al consumo de conservas caseras no realizadas correctamente, aunque también se han registrado intoxicaciones por comer patatas que habían sido asadas en papel de aluminio y dejadas a temperatura ambiente dentro de él.

 


Fuente: CDC


lunes, 17 de abril de 2023

Decálogo de la alimentación saludable para los niños

 

La salud y el bienestar de los niños depende de la alimentación. Los padres y educadores deben transmitir al niño la idea de que con la alimentación no se juega porque nuestra salud depende de ello y debemos darle a la comida la importancia que se merece. Esto significa hacer una pausa al día para sentarnos a la mesa y tomar protagonismo como comensales frente a los alimentos que vamos a tomar.

10 consejos para la alimentación de los niños

Actualmente, en nuestra sociedad los hábitos de alimentación han cambiado. Mientras antes existía un gran respeto hacia algo vital como son los alimentos y el momento de la comida, hoy en día se come cualquier cosa improvisada sobre la marcha, de pie y sin horarios.

Cambiar la manera en la que nos alimentamos en cuanto a modales es tan importante como otorgar a los alimentos la importancia que tienen y se merecen. Ambas son buenas normas y costumbres con las que deben familiarizarse los niños en casa.

1.   No existen alimentos 'malos', sino frecuencias de consumo inadecuadas. Adapta las cantidades a la edad y al desarrollo del niño.

2.  Frutas y verduras a diario. Ofrece al niño frutas y verduras diariamente, de temporada, que aporten a su organismo vitaminas, minerales y fibra.

3.  Tres o cuatro raciones de productos lácteos al día. Sirven para asegurar el calcio que los huesos, en pleno desarrollo, necesitan. Las opciones descremadas aportan la misma cantidad de calcio que las enteras.

4.  Utiliza aceite de oliva. Es el más recomendable para cocinar y tomar en crudo.

5.  Dos tomas de proteínas al día. Dos tomas moderadas al día de pescado, carne, huevos o jamón son suficientes para aportar al organismo de los niños la cantidad de proteínas que necesitan.

6.  Hidratos de carbono integrales. El pan, el arroz, la pasta, las patatas, las legumbres y los cereales aportan los hidratos de carbono complejos que el niño necesita. Si compras productos integrales, le aportarás fibras y aumentará su ingesta de vitaminas y minerales.

7.  Una buena hidratación es importante. Para beber, siempre agua. Los refrescos sólo en momentos puntuales y sin cafeína.

8.  Alimentación variada. Programa una alimentación que incluya alimentos de todos los grupos, sin abusar de ninguno de ellos. Todos los alimentos son buenos, lo importante es el equilibrio entre ellos.

9.  Alimentos envasados. La industria alimentaria ofrece productos de calidad que se adaptan a las nuevas tendencias de vida. Opta por los pescados en conserva y las verduras envasadas.

10.   Predica con el ejemplo. Cuida tu alimentación y tu hijo te imitará.

 

Fuente: Guiainfantil