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lunes, 13 de mayo de 2024

Varices en verano. Consejos para aliviar la hinchazón cuando el calor aprieta

 

Durante el verano, las elevadas temperaturas pueden causar la dilatación de las venas y muchas veces, problemas circulatorios. Estos cambios en el sistema vascular pueden manifestarse como sensación de piernas pesadas, doloridas, hormigueo, hinchazón y celulitis

Nuestro organismo, para funcionar correctamente, necesita una temperatura corporal estable. Para regular esta temperatura, el cuerpo produce una vasodilatación (dilatación de las venas) y esto nos ayuda a perder calor.

Debido a las altas temperaturas del verano, y me temo que esto va a ser cada año peor, las venas se dilatan más y, por lo tanto, hay una mayor acumulación de sangre venosa, especialmente en las piernas, por el efecto añadido de la fuerza de la gravedad, esto es lo que hace que tengamos más pesadez e hinchazón, entre otros síntomas de la insuficiencia venosa, en las épocas de calor.

¿Se puede prevenir?

Estas molestias pueden mejorarse siguiendo un estilo de vida saludable, con ejercicio adecuado, dieta equilibrada, manteniendo un peso adecuado y con medidas posturales (elevar las piernas, por encima del nivel del corazón, cuando sea posible) además de activar la bomba muscular realizando ejercicios de contracción/relajación de la zona del gemelo o pantorrilla.

Para la prevención es fundamental el uso de medias de compresión, tanto si tenemos síntomas, como si lo que queremos es prevenir la aparición de estos cuando, por ejemplo, tenemos un trabajo sedentario. Tienen una tecnología por la que ejercen una presión gradual desde el tobillo, donde comprime más, hasta el muslo, favoreciendo el vaciado de nuestras venas y, por tanto, su drenaje hacia el corazón.

Durante el verano podemos descansar de ellas, exceptuando aquellas personas con síntomas muy severos o casos avanzados de la patología. Si queremos usarlas de forma preventiva en verano, es bueno saber que existen medias específicas para este periodo con efecto frescor e incluso con puntera abierta para que podamos llevarlas con sandalia y que sean más agradables también desde el punto de vista estético.

Además, en algunos casos, y siempre que nos lo indique nuestro médico, habrá que asociar tratamiento farmacológico con flebotónicos.

¿A quién afectan las piernas cansadas?

Existen diferentes factores de riesgo de padecer insuficiencia venosa:

·      Hereditarios, si tus padres o abuelos tienen varices, es muy probable que tú también las padezcas a lo largo de tu vida.

·      Hormonas femeninas. En las mujeres, las hormonas femeninas disminuyen la resistencia de la pared venosa y la hacen más propensa a dilatarse.

·      Embarazo. Los cambios hormonales, la propia compresión abdominal y la dificultad física para el drenaje venoso, pueden hacer aparecer o empeorar las varices que ya teníamos.

·      Trabajo sedentario. La actividad laboral, trabajar de pie, sentado o sometido a altas temperaturas durante muchas horas, favorece la aparición de varices.

·      Sobrepeso y obesidad.

·      La edad, el 50% de las personas mayores de 50 años, tienen algún grado de insuficiencia venosa.

¿Cómo influyen el sol y el calor en las varices?

El sol es perjudicial para la piel, el envejecimiento, etc.; pero al contrario de lo que se cree, no lo es para las varices. Lo que sí es perjudicial es el calor y a menudo asociamos sol y calor.

Para mejorar los síntomas derivados de la insuficiencia venosa, existen cremas y medicamentos llamados "flebotónicos" o "venotónicos", que deberá aconsejarle su médico.

En cuanto al sol, es cierto que tras algunos tratamientos como el de la esclerosis, no se debe exponer la zona tratada al sol porque existe el riesgo de pigmentación.

Síntomas de alerta

Lo ideal, como todo en medicina, es la prevención, para disminuir al máximo los factores de riesgo que hemos mencionado antes y que podemos modificar.

Una vez aparecen las varices, deberemos acudir a nuestro especialista en angiología y cirugía vascular, que valorará mediante la exploración física y con un eco-doppler (ecografía específica para el sistema circulatorio) cuál es el mejor tratamiento para cada caso.

Siempre que aparezca cualquier síntoma sugestivo de insuficiencia venosa, debemos recurrir al especialista. Cuanto antes diagnostiquemos e iniciemos el tratamiento, mejor.

No debemos olvidar que se trata de una enfermedad crónica y que, por tanto, no tiene cura, dependerá de nosotros mismos enlentecer su evolución.

¿Qué tratamientos existen?

Escleroterapia

Las arañas vasculares o son un signo de insuficiencia venosa leve que en la mayoría de los casos suele ser solo un problema estético; pero es absolutamente necesario realizar un buen diagnóstico mediante un eco Doppler para que su tratamiento sea eficaz y sobre todo minimizar el riesgo de complicaciones.

Cuando realmente son solo un problema estético (y no hay otras varices no visibles que puedan requerir cirugía) el tratamiento indicado como primera elección es la escleroterapia.

La escleroterapia consiste en inyectar un fármaco en forma de líquido o espuma dentro de la vena que queremos tratar para que la lesión cierre, de tal manera que el cuerpo la degradará y desaparecerá con el tiempo.

No debemos olvidar que es un tratamiento lento, progresivo y que suele necesitar varias sesiones hasta que conseguimos el resultado deseado.

En algunas ocasiones podemos tratar varices algo más grandes, las que llamamos reticulares o tronculares, con escleroterapia y, en estos casos, si los síntomas son debidos a la insuficiencia venosa mejorarán.

Debo aclarar que NO existe ningún medicamento ni crema que haga desaparecer ni este tipo de venitas ni ningún otro tipo, estoy cansada de ver publicidad engañosa tanto en redes sociales como en papel.

La cirugía

En primer lugar, hay que aclarar que los tratamientos deben ser totalmente individualizados y basados en el estudio realizado mediante eco-doppler, como ya he comentado. Dicho esto, la mayoría de las varices se desarrollan porque tenemos una vena llamada safena, cuyas válvulas no funcionan correctamente y dan lugar a estas dilataciones varicosas.

Cuando tenemos que tratar la vena safena, existe una clara evidencia de que los tratamientos quirúrgicos poco invasivos mediante ablación, ya sea endoláser o radiofrecuencia, en los que no necesitamos puntos de sutura ni ingreso, son los recomendados por las últimas guías internacionales, tanto europeas como americanas, por tanto, siempre que dispongamos de ésta tecnología será la primera elección.

Otras técnicas más invasivas, como la safenectomía, están prácticamente en desuso y las menos invasivas, como el pegamento o la esclerosis sobre la vena safena tienen también su indicación; pero no debería ser la primera opción.

¿Qué pasa si no me trato las varices?

Como he dicho con anterioridad, la insuficiencia venosa es una patología crónica y como tal, tiene tendencia a empeorar a lo largo de nuestra vida. Las varices no van a desaparecer de ninguna manera, si no es con el tratamiento adecuado.

Las varices pueden presentar complicaciones que, aunque son infrecuentes, pueden ser muy molestas e incluso graves. Las tromboflebitis o trombosis, los cambios en la piel o las úlceras son algunas de ellas, por eso es importante iniciar el tratamiento adecuado cuanto antes, porque una vez instaurados estos cambios en la piel serán irreversibles.

  

Fuente: quironsalud


viernes, 1 de julio de 2022

Golpe de calor, síntomas y pautas de actuación

 

Se habla mucho estos días de cómo prevenirnos y evitar los grandes golpes de calor que pueden traer consecuencias muy perjudiciales para nuestra salud. No está de más que insistamos en ello y, sobre todo, en la prevención en los colectivos más susceptibles, como niños y mayores.

Niños y mayores ¿por qué estos grupos son más sensibles al calor?

Cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor. Sin embargo, se debe tener especial cuidado con los siguientes grupos ya que es más fácil que puedan padecerlo:

·      Bebés y niños, especialmente menores de 1 año (ya que su cuerpo tiene menor capacidad para regular su temperatura).

·      Bebés que tienen fiebre por otras causas o diarrea.

·      Personas con enfermedades crónicas (afecciones cardíacas, renales o neurológicas).

·      Niños obesos o desnutridos.

·      Personas que tienen la piel muy quemada por el sol.

·      Jóvenes que abusan de bebidas con alcohol y de drogas

·      Personas mayores que se les suele “olvidar” beber y hay que ofrecerles.

¿Cuándo podemos decir que se da un golpe de calor, cuáles son los síntomas?

El golpe de calor es el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol (insolación clásica) o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación, de forma que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento.

En estas situaciones, el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura por los mecanismos habituales como la sudoración por lo que se produce un aumento de la temperatura corporal. El golpe de calor puede presentarse en el momento o después de varios días de alta temperatura. Es importante estar alerta ante los siguientes síntomas,

Síntomas golpe de calor

·      Sed intensa y sequedad en la boca.

·      Temperatura mayor a 39º C (medida en la axila).

·      Sudoración excesiva.

·      Sensación de calor sofocante.

·      Piel seca.

·      Agotamiento, cansancio o debilidad.

·      Mareos o desmayo.

·      Vértigo.

·      Calambres musculares.

·      Agitación.

·      Dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos.

·      Dolores de cabeza (sensación de latido u opresión).

·      Estado de confusión, desorientación, delirio o incluso coma o convulsiones.

En los bebés, además, se puede evidenciar:

·      La piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal.

·      Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños).

¿Cómo debemos actuar ante un golpe de calor?

Para evitar un golpe de calor en zonas y/o épocas de lastas temperaturas, es importante:

·      Evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso

·      Evitar bebidas muy frías o muy calientes

·      Evitar comidas pesadas

Con los más pequeños:

·      No esperar a que pidan agua. Ofrecerles continuamente líquidos, especialmente jugos naturales. En el caso de lactantes, ofrecer el pecho de manera más frecuente.

·      Vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros o incluso desvestirlos.

·      Bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia.

·      Proponer juegos tranquilos evitando que se agiten.

·      Evitar que se expongan al sol especialmente en el horario del mediodía o bien, protegerlos de sus efectos si no se puede evitar la exposición: con el uso de ropa adecuada (sombreros, ropa de manga larga) y protectores solares adecuados.

·      Mantenerlos en lugares bien ventilados o bien con aire acondicionado (ya sea en casa o lugares públicos) cuando la temperatura ambiente es muy elevada.

·      Nunca permanezca con ellos dentro de un vehículo estacionado y cerrado.

Para todos:

·      Evitar bebidas con alcohol ya que aumentan la temperatura corporal y las pérdidas de líquido. No es conveniente tomar cerveza ante la sed y el calor.

·      Evitar la actividad física intensa.

¿Debemos acudir inmediatamente al Hospital?

Es importante actuar rápidamente. En primer lugar, se debe intentar baja la temperatura del cuerpo de la persona afectada. 

Además, es importante:

·      Ofrecer agua fresca (o incluso agua con una cucharadita de sal).

·      Trasladar a la persona a un lugar fresco y ventilado.

·      No administrar medicamentos antifebriles.

·      No friccionar la piel con alcohol.

¿Cómo actúan los especialistas ante esta patología?

El tratamiento del golpe de calor supone una urgencia vital, ya que su mortalidad es menor si se consigue el enfriamiento del paciente lo antes posible. Por ello es muy importante diagnosticar precozmente el síndrome y sospecharlo en cualquier enfermo con fiebre alta y alteración neurológica.

En cuanto sea posible, el paciente debe ser trasladado a un centro hospitalario, pero hasta entonces el objetivo a conseguir es la reducción de la temperatura corporal del enfermo hasta que se sitúe entre 38 y 39ºC. Para ello:

·      Debe ser colocado en el lugar más fresco que se pueda

·      Se le quitará la ropa

·      Se procurará enfriarlo mediante compresas de agua fría

También puede sumergirse al enfermo en agua fría o templada directamente, pero teniendo en cuenta que el contraste demasiado rápido y excesivo con el frío puede contraer los vasos sanguíneos de la piel y estimular la aparición de escalofríos, lo que puede retrasar el enfriamiento.

Una vez trasladado, se continuará el enfriamiento y se adoptarán además las medidas de soporte necesarias.

¿Qué consecuencias puede tener si no se actúa con celeridad?

Shock e incluso muerte.

 

Fuente: Cruz Roja


viernes, 21 de agosto de 2020

Los pediatras insisten en la necesidad de mantener una vigilancia permanente de los menores ante el auge de las piscinas hinchables.


Las pequeñas dimensiones de piscinas hinchables y portátiles pueden conducir a un exceso de confianza. Por ello, se recuerda la necesidad de mantener contacto visual continuo con los niños durante su baño o cuando están cerca del agua para prevenir accidentes que pueden tener fatales consecuencias.

Los pediatras recuerdan la importancia de mantener la vigilancia constante durante los baños de los niños para prevenir ahogamientos, un mensaje en el que insisten especialmente a raíz de la elevada demanda de piscinas hinchables y portátiles que ha traído consigo la pandemia por coronavirus.

Los accidentes por ahogamiento siguen siendo una causa importante de morbimortalidad entre los pequeños, con una incidencia estimada de 1,5 casos por cada 100.000 habitantes y año.

Los ahogamientos de menores se dan con mayor frecuencia en piscinas, especialmente aquéllas de uso particular debido a la falta de supervisión o por distracciones por parte de los adultos, pudiendo evitarse en el 80 por ciento de los casos mediante una supervisión constante.

Ante la proliferación este verano de las piscinas de uso doméstico, los pediatras insisten en la necesidad de no confiarse cuando el menor está en el agua o cerca de ésta, incluso si apenas hay profundidad.

Frente a las piscinas grandes que cuentan con socorristas y donde solemos mantener la alerta, las pequeñas dimensiones de las piscinas hinchables y portátiles pueden provocar una relajación en esa vigilancia. Sin embargo, apenas dos centímetros de agua en el fondo de un cubo y menos de dos minutos son suficientes para que un bebé pueda ahogarse, y hay que tener en cuenta que los niños se ahogan en silencio, no gritan pidiendo ayuda como los adultos.

La consecuencia más devastadora de estos accidentes es, evidentemente, el fallecimiento del niño, pero no debemos olvidar las secuelas neurológicas, que pueden ser muy importantes, y en este sentido el tiempo de actuación es fundamental.

El riesgo de ahogamiento, es mayor en menores con discapacidad física o mental o cuando presentan problemas como epilepsia o arritmias cardiacas.

Se alerta del peligro que supone en este sentido el consumo de alcohol en menores de edad, ya que el 25 por ciento de los ahogamientos de adolescentes están relacionados con dicho consumo.

Otra recomendación a tener en cuenta es la de no confiar en exceso en flotadores o manguitos que pueden proporcionar una falsa sensación de seguridad e incluso ser la propia causa del ahogamiento, por lo que debe mantenerse la vigilancia cuando el menor utilice este tipo de elementos. Asimismo, ha recomendado enseñar a nadar a los niños cuanto antes y, finalmente, ha aconsejado a los adultos la formación en aspectos básicos de reanimación cardiopulmonar (RCP).

Cómo actuar
En caso de ahogamiento hay que actuar según la denominada conducta PAS (proteger, avisar, socorrer). Aunque lo fundamental es la prevención del accidente, si éste sucede lo primero que se debe hacer es proteger a la persona accidentada poniéndola en un lugar seguro, avisar de inmediato a los servicios de emergencia y, una vez hecho esto, socorrer.

Se debe sacar a la víctima del agua lo antes posible y con cuidado, estabilizando cuello y columna porque a veces el ahogamiento está motivado por una caída previa. Si el menor no respira hay que abrir la vía aérea e iniciar maniobras de RCP básica, empezando con cinco respiraciones de rescate (ventilación boca-boca nariz en lactantes y boca-boca pinzando la nariz en niños mayores).

Si no hay pulso, se procederá a iniciar masaje cardiaco alternando 15 compresiones torácicas con dos respiraciones de rescate. En caso de ahogamiento en agua, se debe evitar la maniobra de Heimlich (compresiones abdominales que se aplican en caso de atragantamiento y ahogo por la entrada de un cuerpo extraño a la vía respiratoria) debido al riesgo de aspiración.


Fuente: Hospital Universitario de Guadalajara


viernes, 14 de agosto de 2020

Consejos ante una ola de calor


Quiénes deben estar protegidos especialmente del calor?
1.      Las personas mayores, discapacitadas y los niños menores de 5 años.
2.     Las personas con enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, cardiopatía, obesidad, alcoholismo).
3.     Las personas que tomen alguna medicación habitualmente.
4.     Las personas que realizan trabajos físicos intensos o deporte al aire libre cuando hay temperaturas elevadas.
5.     Ante cualquier duda consulte a los profesionales sanitarios.

¿Qué efectos produce el exceso de calor?
·         Calambres, por pérdida de sales.
·         Agotamiento: malestar, dolor de cabeza, nauseas, vómitos, sed intensa.
·         Deshidratación: decaimiento y sensación de postración.
·         Golpe de calor: nauseas, vómitos, dolor de cabeza, piel caliente y enrojecida, aumento de la temperatura corporal por encima de 40º, inestabilidad al andar, mareos, pudiendo llegar a tener convulsiones y coma.

¿Cómo protegerse del calor?
·         Evite salir de casa durante las horas centrales del día (entre las 12 del mediodía y las 6 de la tarde).
·         Beba más líquidos, sin esperar a tener sed. Sobre todo agua y zumos de fruta ligeramente fríos.
·         Evite comidas copiosas, tome verduras y frutas. Coma menos cantidad y más veces al día. No tome comidas calientes ni abuse de las bebidas alcohólicas.
·         Reduzca la actividad física.
·         Descanse con frecuencia a la sombra.
·         Use ropa de tejidos naturales, ligera y holgada, de colores claros, sombrero, gafas de sol y cremas protectoras solares.
·         Permanezca en espacios ventilados o acondicionados.
·         Cuando esté en la casa, utilice las habitaciones más frescas.
·         Durante el día baje las persianas y cierre las ventanas; ábralas por la noche para ventilar.
·         Mantenga los alimentos en el frigorífico y vigile siempre las medidas higiénicas de conservación.
·         Cuando estacione el coche no deje en el interior a niños ni ancianos con las ventanillas cerradas.
·         Ayude a las personas que puedan estar en mayor riesgo de sufrir los efectos del calor.

¿Qué hacer ante una persona con un golpe de calor?
·         Llame a emergencias sanitarias al 112.
·         Coloque al enfermo en un lugar a la sombra.
·         Quítele ropa para airearle.
·         Si está consciente, colóquele con la cabeza ligeramente elevada y ofrézcale abundante agua.
·         Refrésquele con agua fría o hielo, sobre todo la cara y axilas. No le meta en la bañera para enfriarle.
·         Si está inconsciente colóquele tumbado de lado, con las piernas flexionadas.
·         Nunca dé líquidos a una persona inconsciente.