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viernes, 19 de enero de 2024

Adherencia terapéutica en las personas con diabetes

 

¿Qué es la adherencia terapéutica?

Es el grado en que el comportamiento de una persona al tomar el medicamento, seguir un régimen alimentario o realizar cambios del modo de vida (realizar ejercicio, dejar de fumar, etc.) se corresponde con las recomendaciones acordadas con el profesional sanitario.

¿Es frecuente la falta de adherencia terapéutica?

Ante una situación de mal control de la glucemia (azúcar), el colesterol o la presión arterial, la primera causa es la falta de adherencia. Antes de añadir otro fármaco hay que valorar la adherencia al que se está tomando. La mitad de los pacientes con diabetes presentan falta de adherencia terapéutica.

¿Cuáles son las causas de una mala adherencia terapéutica?

Depende de las características del paciente, de los tratamientos o del número de patologías asociadas. En general, la primera causa de falta de adherencia es el olvido. Pero también las creencias del paciente (pensar que toma muchas pastillas), los efectos secundarios de la medicación, la falta de percibir los beneficios del tratamiento, la falta de entender los motivos para tomarlos o los problemas económicos (en los fármacos más caros).

¿Cuáles son las consecuencias de una mala adherencia terapéutica?

Los tratamientos protegen de las complicaciones, como la afectación visual, renal, cardiológica, cerebral, o las amputaciones, que afectarán a la calidad de vida del paciente o incluso a su expectativa de vida. Al no tomar la medicación, se pierde esa protección.

¿Qué puedo hacer  para mejorar la situación?

·      Toma medidas para evitar los olvidos; por ejemplo, el uso de pastilleros. Ten siempre medicación en el trabajo. Usa sistemas personalizados de dosificación realizados por la farmacia si eres paciente polimedicado.

·      Pide al médico que simplifique el tratamiento, si es posible. Cuantas menos dosis al día, más fácil es tener una buena adherencia.

·      Pregunta al médico sobre los efectos adversos. Hay fármacos que presentan efectos adversos que no son graves, pero que pueden ser molestos. Desaparecerán en pocos días o semanas, pero no por eso dejes de tomarlo. Otras veces, con reducir la dosis se resuelve el problema. Por ejemplo, la metformina puede provocar molestias intestinales o diarreas, pero habla con tu profesional sanitario sobre ello: no modifiques la dosis sin consultarlo previamente.

·      Informa al médico si tienes dificultades económicas. Si un fármaco tiene un copago que es difícil de asumir, no dejes de tomarlo sin decírselo al médico. Infórmale para que busque una alternativa más económica.

·      Pregunta al profesional sanitario qué beneficios aporta un fármaco determinado. Hoy en día se prescriben fármacos preventivos, que reducen el riesgo de complicaciones, para los que no se percibe un beneficio directo (por ejemplo, los fármacos para reducir el colesterol). El profesional sanitario te aclarará los beneficios que obtendrás de cada fármaco y acordará contigo la continuidad o no del tratamiento. 

Recuerda que...

·      La mitad de los pacientes no toman la medicación de forma adecuada.

·      Al no tomar la medicación se pierde la protección para evitar las complicaciones de la diabetes.

·      Debes tomar medidas para evitar los olvidos en la toma de los medicamentos.

·      Antes de dejar un medicamento, consulta con el médico los problemas que consideras que  te llevan a ello.

  

Fuente: Sociedad española de diabetes


martes, 21 de noviembre de 2023

Diabetes, dieta saludable y recomendaciones

 

La alimentación en el paciente con diabetes constituye uno de los pilares fundamentales para el control de la enfermedad; una dieta saludable, complementada con el tratamiento farmacológico (antidiabéticos orales y/o insulina dependiendo del tipo de paciente) y hábitos de vida adecuados como el abandono del tabaco o la realización de actividad física, nos ayudan a controlar la glucemia en sangre y prevenir o ralentizar la evolución de las complicaciones asociadas a la diabetes.

Gracias a los alimentos que ingerimos, nuestro organismo recibe las sustancias imprescindibles para su funcionamiento. Además de las vitaminas, minerales y agua, existen otros 3 grupos donde clasificamos los nutrientes:

·      Hidratos de carbono: verduras, frutas, hortalizas que deben ser los hidratos que consumamos en más cantidad y diariamente, las legumbres, el pan, pasta, arroz y otros cereales, con un consumo más limitado, y azúcares, bollería, dulces en general que deben evitarse y consumirse de manera muy excepcional.

·      Proteínas: carne, pescado, huevos...

·      Grasas: aceite de oliva, quesos, mantequilla...

La dieta ideal del paciente diabético es una dieta saludable, con las mismas recomendaciones generales que para toda la población salvo leves detalles. Siempre debemos tener en cuenta que la composición y calorías de la dieta varían de un individuo a otro; por ello se valorará el peso y talla del paciente, edad y sexo, así como la actividad física que desarrolle a lo largo del día. Así mismo, todos los grupos de alimentos (hidratos de carbono, proteínas y grasas) deben aparecer en una dieta equilibrada, ya que no existe ningún alimento que de manera única pueda suplir todas nuestras necesidades nutricionales.

Los objetivos de la dieta en la diabetes son:

·      Alcanzar unos niveles de azúcar lo más cercanos a la normalidad, siempre individualizando los objetivos de glucemia a conseguir según las características del paciente.

·      Mantenerse en un peso ideal o lo más cercano a ello.

·      Conseguir unos niveles óptimos de tensión arterial, colesterol y triglicéridos.

·      Prevenir y tratar las complicaciones y la comorbilidad asociada a la diabetes (obesidad, dislipemia, nefropatía...)

Adaptándola a las preferencias del paciente y manteniendo el placer de comer.

Hidratos de carbono

De todos los nutrientes, los hidratos de carbono son los que más influyen sobre los valores de glucosa en sangre, por lo que es muy importante diferenciarlos de los otros grupos de alimentos.

El incremento de la glucemia depende sobre todo de la cantidad y calidad de los hidratos de carbono que se ingieren.

Los hidratos de carbono se pueden dividir en:

·      Hidratos de carbono simples: se digieren muy rápidamente y pasan al torrente sanguíneo en minutos. Se encuentran en los azúcares refinados (sacarosa), como el azúcar blanco, caramelos...y en alimentos más saludables como la fruta (fructosa) y la leche (lactosa).

·      Hidratos de carbono complejos: tardan más en absorberse, por lo que producen una elevación más lenta y moderada de la glucemia. Se encuentran en verduras, frutas, cereales como el pan, la pasta, arroz o las legumbres.

A pesar de que formen parte del mismo grupo, no todos los hidratos de carbono son iguales. Los dulces, helados, chucherías... deberían evitarse, reservando su consumo sólo para ocasiones especiales o en caso de hipoglucemia.

El consumo de frutas, verduras, lácteos debe ser la fuente principal de hidratos, otros alimentos como las legumbres o los cereales (pan, pasta, arroz...) deben limitarse en la dieta; con respecto a los cereales, siempre son preferibles los cereales integrales (arroz integral, trigo sarraceno...) frente a los refinados (pan blanco, pasta, arroz blanco...). Esto es debido, a que al refinar los cereales se disminuye considerablemente la cantidad de vitaminas, minerales y fibra, y el pico de azúcar que producen en sangre es más brusco. Sí hay que tener en cuenta que los cereales integrales y refinados presentan las mismas calorías por lo que es falso que “el pan integral no engorda.”

Nunca (salvo en hipoglucemias) debemos tomar bebidas azucaradas: refrescos, cacao en polvo para añadir a la leche en el desayuno, zumos de brick...algunos de estos contienen hasta 16 sobres de azúcar por cada medio litro, por lo que no son recomendables para nadie (y mucho menos si el paciente es diabético).

Aunque es evidente que el azúcar se encuentra en refrescos, helados...es importante revisar el etiquetado de los alimentos ya que suelen añadir azúcares a muchos otros alimentos como salsas de tomate, embutidos, pizzas e incluso cremas de verduras o productos “light”.

Grasas

Dentro de este grupo se incluyen todos los aceites, productos compuestos mayoritariamente por grasas y las semillas. No contienen carbohidratos por lo que no tienen efecto directo en el control de la glucosa, pero sí es muy importante controlar la calidad (y en menor importancia la cantidad) de la grasa a ingerir. La más recomendable es la grasa monoinsaturada, presente en el aceite de oliva, frutos secos y aguacate.

También es saludable la grasa poliinsaturada rica en Omega 3, presente en pescados como el atún, trucha, salmón o sardina.

No deberían consumirse las grasas tipo trans: margarina, bollería industrial, galletas...

Proteínas

Son moléculas imprescindibles en la mayoría de los procesos biológicos: crecimiento celular, formación de hormonas, anticuerpos...Deben representar el 15-20% de las calorías ingeridas en nuestra dieta.

En este grupo encontramos la carne, el pescado, los lácteos, el huevo y con menor cantidad de proteínas, otros alimentos como las legumbres.

Si uno de nuestros objetivos es reducir el peso, es preferible carne de pollo, pavo y conejo son las que presentan un menor porcentaje de grasa.

Debemos recordar que el consumo de carnes procesadas debe reducirse al mínimo.

Algunas dudas de los pacientes son las siguientes:

Alimentos “para diabéticos”:

Los hidratos de carbono empleados suelen ser de menor índice y carga glucémica (esto en algunos estudios, pero no en todos, se asocia con una disminución de la hemoglobina glicosilada) pero son hidratos al fin y al cabo por que aumentan la glucemia. Además, muchos productos siguen conteniendo azúcar y emplean grasas poco recomendables, por lo que no es necesario su consumo. Siempre es más recomendable una dieta saludable, variada y sin alimentos procesados.

Edulcorantes:

Son sustancias naturales o sintéticas que se añaden a los alimentos para endulzarlos. Algunos edulcorantes naturales (fructosa, sorbitol, xilitol, manitol) y la miel tienen un valor energético similar al del azúcar (sacarosa) y elevan los niveles de azúcar en sangre. Los edulcorantes sintéticos (sacarina, aspartamo, ciclamato...) carecen de valor energético y no aumentan el azúcar en sangre. Siempre deben consumirse con moderación (ejemplo: el sorbitol presente en los chicles produce diarrea si se consume en cantidad elevada).

Suplementos vitamínicos, minerales, antioxidantes y omega 3:

No se recomienda la toma de estos compuestos a no ser que exista un déficit demostrado.

Dieta sin gluten:

Entre el 1 y el 10% de los pacientes con DM1 presentan celiaquía, enfermedad digestiva en la que el consumo del gluten (una proteína presente en cereales como el trigo o el centeno), se asocia con una inflamación del intestino. Sólo en esos casos es necesario una dieta sin gluten, pero no en todos los pacientes con diabetes.

En conclusión

Las recomendaciones generales para una dieta saludable son las siguientes:

·      Repartir la ingesta de alimentos en 4-6 comidas al día, evitando el picoteo.

·      Eliminar (salvo en hipoglucemias) azúcar, zumos, refrescos, repostería, dulces en general porque elevan de manera brusca el azúcar en sangre, se relacionan de manera directa con aumento del peso y del riesgo cardiovascular, y suelen llevar otros ingredientes no recomendables como grasas trans o conservantes.

·      Preferible como fuentes de hidratos: verdura, fruta, lácteos y en menor medida, legumbres o cereales como arroz, pan o pasta.

·      De manera diaria tomar frutas y verduras por su contenido en fibra y vitaminas.

·      Reducir el consumo de grasas como embutidos, quesos y carne procesada en general.

·      Más importante que la cantidad de grasas que tomamos es la calidad de las mismas: la principal grasa para cocinar/condimentar debería ser el aceite de oliva.

 

Fuente: Escueladepacientes


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Viajar con diabetes



Informaciones Útiles
La insulina es una hormona relativamente estable que mantendrá toda su validez si la almacena correctamente. La potencia, el plazo de validez y la temperatura de almacenamiento (de 2 a 8ºC) aparecen indicados en el envase. Después de que expire el plazo de validez la insulina se degradará gradualmente y perderá su eficacia. Existen, a pesar de ello, periodos en los que no podrá almacenar su insulina en la forma recomendada. Para evitar cualquier degradación rápida e inesperada, durante estos periodos deberá saber qué factores son particularmente importantes:
·         Temperaturas muy altas o muy bajas
·         Luz del sol
·         Agitación

Los ejemplos siguientes muestran la influencia de estos factores.
·         Cuando inicia la utilización de un vial o pluma de insulina puede dejarla fuera del frigorífico todos los días o mantenerla constantemente a la temperatura ambiente hasta que el vial o pluma esté vacío, siempre que el período a la temperatura ambiente no exceda las 8 semanas y siempre que no esté en un clima muy caliente.
·         Mantenga siempre la insulina fuera de la luz solar directa excepto por algunos momentos. La luz solar degrada gradualmente la insulina y le da un color amarillo o acastañado.
·         No guarde la insulina donde la temperatura pueda elevarse mucho, como por ejemplo la guantera de un automóvil o encima de la televisión, etc..

Antes de ir de viaje
¡Hay mucho que preparar y planear! Viajar debe ser relajante y excitante pero todo también puede causar mucha agitación.

Esta Guía Práctica del Viajero diabético le ayudará a planear, preparar y organizar su viaje, de forma que no se olvide de nada que deba llevar y también recuerde todo aquello que necesita hacer mientras está fuera de casa.

Por ejemplo, deberá prestar particular atención a la hora exacta de la inyección de insulina. Deberá asegurarse de que la cantidad de insulina que toma está debidamente equilibrada en relación a los alimentos que ha ingerido, así como con la actividad que ha planeado mientras está fuera.

No se olvide de que:
·         Alimentos: hacen subir el azúcar en la sangre
·         Actividad: disminuye el azúcar en la sangre
·         Insulina: disminuye el azúcar en la sangre
·         Alteraciones de humor: pueden hacer subir o disminuir el azúcar en la sangre.

Es importante planear cada día que esté fuera. Así podrá hacer las alteraciones necesarias en su esquema de tratamiento con antelación y no a última hora. (Por ejemplo si quiere dormir hasta más tarde, podrá necesitar ajustar la hora a la que habitualmente toma su insulina. Probablemente la tomará más tarde de lo habitual, porque tomará el desayuno también más tarde)

Si siguen cuidadosamente las instrucciones y sugerencias de este libro, seguro que tendrá un viaje seguro y feliz. ¡Viajar con diabetes puede ser fácil!

El truco es planear adecuadamente
Tanto si viaja en automóvil, barco, avión o tren, necesitará planear el viaje con antelación y preparar una lista de todo aquello que le hará falta mientras esté ausente de su casa. Lo más importante de todo, es que se lleve un suministro de insulina - en el caso de que su vial o pluma se extravíe o en el caso de que su viaje dure más tiempo, por cualquier razón.

No se olvide de llevar todo el material necesario: para la administración de insulina y sus análisis de control de azúcar en la sangre. Llévese siempre encima la insulina y provisiones en el caso de que su equipaje no permanezca junto a usted.

Es recomendable que se lleve una receta de su médico para insulina y bolígrafos y/o jeringas. También deberá tener siempre con usted una nota explicando la razón por la cual transporta material como los bolígrafos y/o jeringas y agujas, dado que los guardias de la aduana/agentes de autoridad pueden no entender su problema.

Si viaja acompañado lo ideal es asegurarse de que ésta persona sabe el tipo de medicamento que usted debe tomar en caso de emergencia. (Se aconseja que lleve consigo una lista separada de sus medicamentos).

Si viaja fuera del país, podrá necesitar algunas vacunas. Infórmese con su médico. Si necesita vacunas, póngaselas por lo menos un mes antes del viaje. A veces los efectos secundarios de las vacunas pueden, provocar que caiga enfermo y descontrolar su diabetes. Es mejor estar en casa y bajo la vigilancia de su médico, en el caso de que esto suceda.

Deberá también comprobar con su médico, con antelación, cuales son los medicamentos que necesita llevar consigo mientras viaja, además del tratamiento de la diabetes. Por ejemplo, puede sentir vómitos mientras viaja y puede necesitar tomar algún medicamento.

O puede comer cualquier cosa que no sea adecuado para usted. No se olvide de comprobar con su médico cuales son los medicamentos que debe llevar, mientras esté fuera de casa. (Esto es todavía más importante si pretende viajar fuera del país). Igualmente, es importante comprender como equilibrar la ingestión de hidratos de carbono e insulina en el caso de que se ponga enfermo.

No se olvide de hablar sobre este asunto con su médico.

Lista personal de viaje
Esta es la lista de aquello que es importante y que debe planear llevarse cuando viaje:
·         Un suministro extra de una semana de insulina, bolígrafos y/o jeringas y otros medicamentos
·         Un suministro extra de una semana de análisis de glucosa en la sangre y acetona en la orina
·         Recetas de medicamentos y jeringas (en el caso de que las suyas se acaben mientras esté fuera)
·         Diario de autocontrol
·         Alimentos que formen parte del régimen alimenticio indicado por su médico a los cuales pueda recurrir rápidamente y que sean de fácil transporte
·         Una bolsa de viaje separada para transportar todo esto (nunca guarde estos objetos en la maleta de viaje porque el equipaje facturado puede perderse o estropearse)

Cómo guardar correctamente sus medicamentos
Cuando prepare sus maletas asegúrese de que todos los recipientes de sus medicamentos están bien cerrados y acondicionados, para evitar cualquier fuga o derrame.

Puede colocar su insulina en una bolsa térmica, de esta forma la insulina se mantiene fresca.

Guarde siempre su bolígrafo tras cada utilización. No se olvide de que, por razones de salud pública, siempre debe tirar sus agujas y jeringas en una botella pequeña de plástico, limpia y vacía.

Si viaja...
Deberá llevar en el bolso de mano los siguientes artículos:
...en avión
·         Suministros de alimentos para un día;
·         Insulina y sistema de administración de insulina;
·         Material para análisis de glucosa;
·         Tiras para análisis de acetona;
·         Recetas extra;
·         una lista de centros de cuidados médicos en su destino
·         Cualquier otro tipo de medicamentos que esté tomando en ese momento.

No cuente con comida especial durante el vuelo. Aunque puede solicitar anticipadamente comidas especiales, generalmente, estas nunca se sirven en el avión o pueden contener demasiadas calorías en relación a su dosis de insulina. Con suerte, su comida llegará de acuerdo con su pedido. Pero si esto no sucede, coma la comida normal.

Puede comer aquello que sabe que no le produce problemas. Substituya algunos de los ingredientes por los que se haya llevado. Por ejemplo, puede llevarse una o dos piezas de fruta de casa para substituirlas por la sobremesa en el avión.

El aire seco puede constituir un problema durante el viaje en avión. Por lo tanto, deberá beber bastantes líquidos antes de entrar en el avión y durante el viaje.

Visto que estará menos activo durante el vuelo, su glucosa puede subir a valores superiores al normal. Muévase en la cabina, tanto cuanto sea posible, para evitar que eso suceda. ¡Así utilizará alguna glucosa y llegará su destino sintiéndose mejor!

Si atraviesa más de dos zonas horarias durante su vuelo será necesario que haga algunos ajustes en la insulina. Hable con su médico algunos días antes de salir de viaje.
(Si va a atravesar más de dos zonas horarias, será necesario que haga algunos ajustes en la dosis normal de insulina. Por ejemplo, si va a viajar hacia el Oeste, su primer día de viaje superará las 24 horas. Si va a viajar hacia el Este, su primer día será inferior a 24 horas. Una alteración horaria superior a 3 horas indicará probablemente una alteración en la dosis de insulina. Discuta estas alteraciones con su médico, con bastante antelación.)

...en tren, autobús o barco
Deberá levantarse y moverse lo máximo posible. (¡Como no está conduciendo tiene la libertad de andar tanto cuanto quiera!). Recuerde que al hacerlo evitará que su nivel de glucosa en la sangre suba demasiado. También deberá llevar alimentos extra (como ya hemos sugerido) porque las comidas pueden sufrir alteración, mientras viaja a su destino. Si viaja en autobús, aproveche las paradas andando fuera lo máximo posible.

...en automóvil
Pare el coche y ande por lo menos cada dos horas. Siga las mismas sugerencias que le hacemos sobre qué llevar consigo, como cuando viaja en avión, tren, etc. No se olvide que si viaja con un niño con diabetes éste necesitará ligeramente más calorías que lo habitual.

Esté atento a su comida, actividad e insulina mientras está fuera.

Estos tres factores son los más importantes en el control de su diabetes. Solamente porque está de vacaciones esto no significa que su diabetes también se haya ido de vacaciones. Debe ser cauteloso y debe seguir estas instrucciones para que pueda divertirse y sentirse bien mientras viaja:
1.      Coma cualquier cosa, por lo menos de cuatro en cuatro horas
2.     Si su actividad es superior a lo normal, debe hacer meriendas extras entre las comidas (como, por ejemplo, queso y galletas)
3.     Compruebe su azúcar en la sangre con más frecuencia que lo hace en casa y esté preparado para tomar más insulina si es necesario (hable sobre este asunto con su médico antes de marcharse).

Algunos consejos acerca de viajes al extranjero
Si está pensando en viajar al extranjero, conviene aprender algunas frases en la lengua (o lenguas) de los países que pretende visitar. La librería o profesores en una escuela local pueden, muchas veces, ser útiles. Deberá aprender a decir "sufro diabetes", "zumo de naranja o azúcar por favor" y "necesito un médico", por lo menos.

Obtenga una lista de asociaciones de diabéticos locales en los países o ciudades que visite. Podrán ayudarle con consejos acerca de las condiciones de dietas locales, así como disponibilidad de asistencia médica o de insulina.

Obtenga informaciones sobre el clima, alimentos y condiciones sanitarias, a través de su Agencia de Turismo, o, eventualmente, en el Consulado o Embajada del país a visitar. Si su viaje es largo, vea con un médico en el país que va visitar como conseguir más insulina y bolígrafos y/o jeringas.

Antes de nada, cuídese
Mientras está fuera, si va estar al sol, deberá usar protector solar con un grado de protección apropiado. Deberá usar también un sombrero. Si permanece al sol por períodos prolongados, use ropas suaves, cubriendo los brazos, hombros y piernas. Lleve por lo menos dos pares de zapatos confortables y calcetines en cantidades suficientes para mudarse por lo menos diariamente. Nunca ande descalzo y, en caso de heridas graves, consulte a un médico inmediatamente.


Fuente: Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición