miércoles, 23 de noviembre de 2022

Alivio del dolor y el estrés al vacunar

Las vacunaciones infantiles y la lactancia materna son las actividades preventivas más efectivas que se promocionan y aplican en la edad pediátrica. Pero, por otro lado, las vacunaciones inyectables son, con mucho, el procedimiento médico doloroso al que se somete con mayor frecuencia a niños y adolescentes de todo el mundo. Este molesto y estresante inconveniente, además puede ser causa de fobia a las agujas y, como consecuencia, de rechazo al contacto con el sistema sanitario.

El dolor de las inyecciones se puede atenuar y el temor que origina aminorarse por medio de algunas técnicas simples, que han de conocer los profesionales sanitarios, padres y también los niños.

Se exponen a continuación, agrupados por edad recomendada de aplicación, algunos de estos procedimientos que han demostrado científicamente su utilidad, advirtiendo de que los mejores resultados se obtienen con la combinación simultánea de varias de las herramientas analgésicas que se comentan.

Recién nacidos y lactantes

Las técnicas físicas son las más útiles en este grupo de edad, aunque pueden utilizarse las farmacológicas y también la distracción en los más mayores:

·      "Tetanalgesia". Consiste en aprovechar el efecto analgésico y de alivio que supone el amamantamiento antes, durante y después de las inyecciones vacunales. Es un sistema cómodo y eficaz, que aprovecha la suma de la succión, la ingestión de una sustancia dulce (la leche humana lo es), la distracción y el abrazo materno y, quizás también, la presencia de algunas sustancias con propiedades analgésicas, contenidas en la propia leche materna. El efecto aparente es mayor cuanto menor es la edad del lactante, pero siempre es una opción útil y segura.

·      Líquidos dulces. La toma por la boca de líquidos dulces es una práctica habitual en las unidades de neonatología para aliviar el dolor de los recién nacidos sometidos a procedimientos dolorosos. También se ha demostrado su utilidad analgésica durante la administración de vacunas. Por lo general, se recomienda esta medida cuando no se puede amamantar. Aunque no está establecida exactamente la cantidad y concentración óptimas, por lo general se recomienda disolver un sobre de azúcar en un vaso con un dedo o dos de agua (sacarosa al 25 %) y administrar aproximadamente 2 ml, poco a poco, con una jeringa o cuentagotas, en la boca del bebé, unos 2 minutos antes de la inyección. Debe advertirse de que este proceder no debe repetirse en el domicilio en las numerosas ocasiones en las que un niño pequeño parece encontrarse mal, ya que podría acarrear daños en la dentición y los hábitos alimentarios. Si se va a administrar la vacuna del rotavirus también podría hacer el efecto de una solución azucarada.

·      Contacto piel con piel o abrazados. El contacto piel con piel, con la madre habitualmente, en posición madre-canguro ha demostrado su eficacia para el alivio del dolor en los procedimientos dolorosos, especialmente en recién nacidos, y puede practicarse durante las vacunaciones. En los lactantes, el abrazo, en cualquier caso, es altamente recomendable para aminorar la sensación de dolor y dar alivio. Es la posición preferida a la hora de vacunarlos.

·      Anestésicos tópicos. Los anestésicos locales, aplicados en forma de crema, pueden ayudar a aliviar el dolor debido a las inyecciones. Algunos productos (EMLA) pueden aplicarse incluso en niños de corta edad. Debe ponerse la crema 1 hora antes en la o las zonas donde esté prevista la inyección, en una extensión similar a lo que ocuparía una moneda, colocando seguidamente un apósito oclusivo (pidan que se lo expliquen). La crema se retirará antes de la aplicación de la vacuna. En España, los anestésicos en crema precisan receta médica.

·      Técnicas de distracción. Los lactantes, especialmente los de más edad, pueden también sentir cierto alivio de las molestias de la vacunación cuando se les distrae con imágenes, sonidos y cantos, etc.

Niños pequeños

Además de las farmacológicas y las físicas, las técnicas psicológicas tienen importancia en estas edades:

·      Preparación psicológica previa. Es conveniente anticipar al niño el conocimiento de que se va a acudir a una vacunación, pero esta información no debe darse con mucha antelación y con un día puede ser suficiente. No debe engañarse al niño diciéndole que no le va a doler.

·      Técnicas de distracción. Acudir con el muñeco predilecto o un talismán, soplar, inflar globos, hacer burbujas de jabón, oír la canción favorita, ver dibujos o un vídeo en la pantalla de un teléfono móvil o una tableta pueden ser de ayuda a la hora de desviar la atención del niño y, así, hacer menos molesta la vacunación.

·      Posición erguida (no tumbados). Debe evitarse tumbar a los niños sobre la camilla de exploración para vacunarlos. Es mejor que estén erguidos y sujetos en brazos de sus padres. En función de si la vacuna se va a inyectar en el muslo o en el hombro, existen algunas posturas que combinan la sujeción, que ha de ser firme pero delicada, y el abrazo.

·      Anestésicos tópicos. Ver más arriba.

Niños mayores y adolescentes

La preparación y el alivio psicológico son fundamentales a estas edades. También pueden emplearse técnicas farmacológicas, especialmente en casos seleccionados:

·      Preparación psicológica previa.  La anticipación de la cita de la vacunación es importante a estas edades. Se ha de explicar qué va a pasar y por qué y resolver las dudas del que va a ser vacunado.

·      Técnicas de distracción.  Oír la música favorita, entretenerse con juegos o vídeos en dispositivos móviles, hacer respiraciones profundas, etc. pueden ayudar a aminorar el estrés, antes y durante el procedimiento.

·      Posición durante la administración. La posición de sentado es la más recomendable en estas edades, pues combina las ventajas psicológicas de la posición erguida del tronco, con la evitación del peligro de mareo (lipotimia) que supone la incorporación desde la posición de acostado o estar de pie.

·      Anestésicos tópicos. Ver más arriba. En estas edades, el empleo de anestésicos en crema puede aportar también un efecto psicológico preventivo del estrés por temor al pinchazo y podrían ayudar en el caso de niños y adolescentes con “fobia a la aguja”.

 

Fuente: Asociación española de pediatría


lunes, 21 de noviembre de 2022

¿Cómo puedes apoyar a un paciente con cáncer?

 

Darle espacio al paciente diagnosticado con cáncer para expresar lo que siente, es tan importante como acompañarlo. Conoce las herramientas que te permitirán ser un apoyo en este proceso.

Resulta pertinente hablar acerca de una situación que genera diversas emociones, desde profunda tristeza hasta miedo e incertidumbre. Afrontar un diagnóstico de cáncer es asumir un desafío inesperado, la imposibilidad de tener todo bajo control, una situación compleja en la que el rol de la familia y los amigos es clave en la evolución del paciente.

Es común que en este proceso el malestar emocional sea constante. Ante el cáncer se generan estados de tristeza, ansiedad, preocupación por el mañana y sobre todo por la nueva realidad con la que se debe convivir. Es primordial en esta circunstancia, entender que cada caso es individual y que lo que es útil para algunas personas no lo es para otras.

El diagnóstico no solo afecta al paciente que enfrenta la enfermedad, sino también al núcleo familiar y las personas cercanas, quienes también comienzan una nueva etapa de acompañamiento.

Cuidados en el bienestar emocional de la persona con cáncer

Vivir con el cáncer es difícil tanto a nivel emocional como físico. Por ello, es importante ayudar a la persona a buscar formas de sobrellevar sus emociones. Con el fin de alivianar las cargas emocionales, estas son algunas recomendaciones:

·      Mantener una escucha activa. La escucha es una herramienta fundamental en el acompañamiento. Tomarse el tiempo para entender cómo se siente, qué necesita y qué quiere, resulta mejor antídoto que un consejo que puede generar confusión o herir susceptibilidades.

·      Manejar los cambios familiares. Sin duda la rutina familiar será una de las primeras afectadas. Las actividades que hacían parte de la normalidad, de repente se ven alteradas. Por tanto, se deben asumir comprendiendo la situación y asimilando con los cambios propios y necesarios para conllevar de la mejor manera la nueva realidad.

·      Facilitar la comunicación. Hablar abiertamente, sin temores, normalizar la conversación, el hecho de tener cáncer no significa alterar la forma en que se entabla un diálogo. Por el contrario, evitar la comunicación puede provocar aislamiento o frustración.

·      Fomentar actividades. Generar espacios que le produzcan placer resultan ser una carga emocional para el alma y la salud. En caso de tener impedimentos físicos para realizarlas, se deben buscar nuevas formas que mantengan a la persona conectada con el mundo.

·      Evitar la sobreprotección. Tratar de mantener la rutina de actividades que realizaban antes del diagnóstico le permitirá mantener la mente alejada de pensamientos negativos. Así mismo, se debe mantener un trato normal sin acciones que denoten sobreprotección.

Cómo entablar un diálogo

Hay muchas dudas que surgen en la manera cómo se debe entablar una conversación con una persona diagnosticada con cáncer. El hecho de estar prevenido a fin de evitar herir susceptibilidades es uno de los mayores temores. Estas recomendaciones te pueden ayudar en esta situación:

·      Cede la iniciativa. Escucha atentamente cuáles son sus emociones, qué está sintiendo, deje que sea él o ella quien tome la iniciativa de la conversación y el moderador de esos silencios que le permitirán expresar mejor lo que está pensando.

·      Mantén el contacto visual. Establecer un lenguaje con los ojos le dará la confianza necesaria para saber que está siendo realmente escuchado. Una mirada sincera o una sonrisa logran vencer las barreras de la enfermedad.

·      Evita dar consejos. Estar en esta situación es complejo, así que se deben evitar expresiones tipo “Sé cómo te sientes”, pues lo que logrará es generar irritación en la persona y solo tomará tus palabras como un acto obligante, pero no sincero.

·      Establece conversaciones entretenidas. Reír es la cura para el alma y en situaciones como estas, sacar una sonrisa sin duda marcará la diferencia y hará que la persona se sienta mejor.

En este proceso es vital aceptar que tanto el paciente como la familia necesitarán fortalecerse y contar con el sostén y guía de profesionales, ya sea a través del propio médico tratante que diagnostica la enfermedad, psicólogos o grupos de apoyo que puedan ayudar a afrontar esta situación de la mejor manera.

 

Fuente: Vivir bien


viernes, 18 de noviembre de 2022

Descubre el poder del agradecimiento

 

¿Te has planteado alguna vez lo que el agradecimiento puede hacer por ti?, sólo tienes que activarlo y yo te contaré algunos consejos de cómo poder hacerlo.

Siempre he dicho que de los valores o de las acciones posibles que podemos ejecutar en nuestra vida, si me dieran a elegir una única para irme a una isla desierta, me quedaría con el poder del agradecimiento.

El agradecimiento tiene tanto potencial, que te animo a que lo pongas en práctica, hagas de ello un hábito y observes qué sucede en tu vida.

¿Por qué es tan saludable el agradecimiento?

En primer lugar, el agradecimiento es incompatible con la queja como actitud de vida.

La queja nos conecta con la deuda, con la escasez, con que la vida nos debe algo, con la desconfianza, con ver al otro como enemigo y esto a su vez genera estrés interno, dispara la sensación de estar en alerta, y nos hace trabajar en exceso a las glándulas suprarrenales generando cortisol de manera continuada, y acudiendo este al cerebro en grandes cantidades a modo de tóxico. ¿Y entonces, qué sucede si la queja se instala en tu vida como modo de estar?, lo más probable es o que te haga sentir mal a nivel mental, físico o emocional y probablemente que te salgas de tu centro viendo la realidad y el mundo como un lugar peligroso donde no se puede disfrutar, y donde es mejor desconfiar y optar por no avanzar, crecer, o no vivir en vida. Es importante saber que esto es muy poco saludable y acaba enfermando al cuerpo.

Pero si por el contrario accionamos el botón del agradecimiento (aunque tengamos la queja a modo desahogo consciente) como actitud de vida, como modo de estar, si nos sentimos agradecidos interiormente, será de los mejores regalos que nos podamos hacer a nosotros mismos. El agradecimiento acciona en nosotros la sensación de confianza, de paz, de calma, de felicidad interna, y esto hace que nuestro cuerpo se sienta tranquilo, se sienta confiado, activa la generación de químicos positivos.

El agradecimiento para la generación de cortisol continuada y la deja únicamente para cuando sea necesario. El agradecimiento acciona el mecanismo de endorfinas, serotonina, dopamina, gaba, etc…neuroquímicos implicados en nuestra calma, en nuestra paz, y en nuestra felicidad; y esto, se convierte en una rueda porque al agradecer también giramos en esa dirección nuestros pensamientos y nuestro foco de atención y vemos en la vida aquello que nos hace sentir que todo merece la pena, y que todo está bien. De esta manera, y cambiado el foco de atención de nuestro objetivo, la atención se convierte en pensamientos amables, y esto nos genera mucho bienestar. En cuanto el cuerpo se siente en confianza, el cuerpo entra en paz y serenidad y esto es un gran regalo de vida.

  

Fuente: Vidas en positivo