viernes, 21 de agosto de 2020

Los pediatras insisten en la necesidad de mantener una vigilancia permanente de los menores ante el auge de las piscinas hinchables.


Las pequeñas dimensiones de piscinas hinchables y portátiles pueden conducir a un exceso de confianza. Por ello, se recuerda la necesidad de mantener contacto visual continuo con los niños durante su baño o cuando están cerca del agua para prevenir accidentes que pueden tener fatales consecuencias.

Los pediatras recuerdan la importancia de mantener la vigilancia constante durante los baños de los niños para prevenir ahogamientos, un mensaje en el que insisten especialmente a raíz de la elevada demanda de piscinas hinchables y portátiles que ha traído consigo la pandemia por coronavirus.

Los accidentes por ahogamiento siguen siendo una causa importante de morbimortalidad entre los pequeños, con una incidencia estimada de 1,5 casos por cada 100.000 habitantes y año.

Los ahogamientos de menores se dan con mayor frecuencia en piscinas, especialmente aquéllas de uso particular debido a la falta de supervisión o por distracciones por parte de los adultos, pudiendo evitarse en el 80 por ciento de los casos mediante una supervisión constante.

Ante la proliferación este verano de las piscinas de uso doméstico, los pediatras insisten en la necesidad de no confiarse cuando el menor está en el agua o cerca de ésta, incluso si apenas hay profundidad.

Frente a las piscinas grandes que cuentan con socorristas y donde solemos mantener la alerta, las pequeñas dimensiones de las piscinas hinchables y portátiles pueden provocar una relajación en esa vigilancia. Sin embargo, apenas dos centímetros de agua en el fondo de un cubo y menos de dos minutos son suficientes para que un bebé pueda ahogarse, y hay que tener en cuenta que los niños se ahogan en silencio, no gritan pidiendo ayuda como los adultos.

La consecuencia más devastadora de estos accidentes es, evidentemente, el fallecimiento del niño, pero no debemos olvidar las secuelas neurológicas, que pueden ser muy importantes, y en este sentido el tiempo de actuación es fundamental.

El riesgo de ahogamiento, es mayor en menores con discapacidad física o mental o cuando presentan problemas como epilepsia o arritmias cardiacas.

Se alerta del peligro que supone en este sentido el consumo de alcohol en menores de edad, ya que el 25 por ciento de los ahogamientos de adolescentes están relacionados con dicho consumo.

Otra recomendación a tener en cuenta es la de no confiar en exceso en flotadores o manguitos que pueden proporcionar una falsa sensación de seguridad e incluso ser la propia causa del ahogamiento, por lo que debe mantenerse la vigilancia cuando el menor utilice este tipo de elementos. Asimismo, ha recomendado enseñar a nadar a los niños cuanto antes y, finalmente, ha aconsejado a los adultos la formación en aspectos básicos de reanimación cardiopulmonar (RCP).

Cómo actuar
En caso de ahogamiento hay que actuar según la denominada conducta PAS (proteger, avisar, socorrer). Aunque lo fundamental es la prevención del accidente, si éste sucede lo primero que se debe hacer es proteger a la persona accidentada poniéndola en un lugar seguro, avisar de inmediato a los servicios de emergencia y, una vez hecho esto, socorrer.

Se debe sacar a la víctima del agua lo antes posible y con cuidado, estabilizando cuello y columna porque a veces el ahogamiento está motivado por una caída previa. Si el menor no respira hay que abrir la vía aérea e iniciar maniobras de RCP básica, empezando con cinco respiraciones de rescate (ventilación boca-boca nariz en lactantes y boca-boca pinzando la nariz en niños mayores).

Si no hay pulso, se procederá a iniciar masaje cardiaco alternando 15 compresiones torácicas con dos respiraciones de rescate. En caso de ahogamiento en agua, se debe evitar la maniobra de Heimlich (compresiones abdominales que se aplican en caso de atragantamiento y ahogo por la entrada de un cuerpo extraño a la vía respiratoria) debido al riesgo de aspiración.


Fuente: Hospital Universitario de Guadalajara


viernes, 14 de agosto de 2020

Consejos ante una ola de calor


Quiénes deben estar protegidos especialmente del calor?
1.      Las personas mayores, discapacitadas y los niños menores de 5 años.
2.     Las personas con enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, cardiopatía, obesidad, alcoholismo).
3.     Las personas que tomen alguna medicación habitualmente.
4.     Las personas que realizan trabajos físicos intensos o deporte al aire libre cuando hay temperaturas elevadas.
5.     Ante cualquier duda consulte a los profesionales sanitarios.

¿Qué efectos produce el exceso de calor?
·         Calambres, por pérdida de sales.
·         Agotamiento: malestar, dolor de cabeza, nauseas, vómitos, sed intensa.
·         Deshidratación: decaimiento y sensación de postración.
·         Golpe de calor: nauseas, vómitos, dolor de cabeza, piel caliente y enrojecida, aumento de la temperatura corporal por encima de 40º, inestabilidad al andar, mareos, pudiendo llegar a tener convulsiones y coma.

¿Cómo protegerse del calor?
·         Evite salir de casa durante las horas centrales del día (entre las 12 del mediodía y las 6 de la tarde).
·         Beba más líquidos, sin esperar a tener sed. Sobre todo agua y zumos de fruta ligeramente fríos.
·         Evite comidas copiosas, tome verduras y frutas. Coma menos cantidad y más veces al día. No tome comidas calientes ni abuse de las bebidas alcohólicas.
·         Reduzca la actividad física.
·         Descanse con frecuencia a la sombra.
·         Use ropa de tejidos naturales, ligera y holgada, de colores claros, sombrero, gafas de sol y cremas protectoras solares.
·         Permanezca en espacios ventilados o acondicionados.
·         Cuando esté en la casa, utilice las habitaciones más frescas.
·         Durante el día baje las persianas y cierre las ventanas; ábralas por la noche para ventilar.
·         Mantenga los alimentos en el frigorífico y vigile siempre las medidas higiénicas de conservación.
·         Cuando estacione el coche no deje en el interior a niños ni ancianos con las ventanillas cerradas.
·         Ayude a las personas que puedan estar en mayor riesgo de sufrir los efectos del calor.

¿Qué hacer ante una persona con un golpe de calor?
·         Llame a emergencias sanitarias al 112.
·         Coloque al enfermo en un lugar a la sombra.
·         Quítele ropa para airearle.
·         Si está consciente, colóquele con la cabeza ligeramente elevada y ofrézcale abundante agua.
·         Refrésquele con agua fría o hielo, sobre todo la cara y axilas. No le meta en la bañera para enfriarle.
·         Si está inconsciente colóquele tumbado de lado, con las piernas flexionadas.
·         Nunca dé líquidos a una persona inconsciente.


miércoles, 5 de agosto de 2020

Geles hidroalcohólicos: no todos protegen igual frente al coronavirus



No todos los geles hidroalcohólicos protegen igual frente al coronavirus, hay que tener en cuenta la concentración de alcohol, entre el 70 y 90%, y ante qué microorganismos nos protegen. Estas son las recomendaciones de la Organización Colegial de Enfermería.

Estamos preocupados porque los ciudadanos están comprando y utilizando algunos geles que no sirven frente al virus y su uso les da una falsa sensación de seguridad que puede llegar a exponerlos al COVID-19, con las consecuencias fatales que esto puede llegar a suponer.

El número de contagios no cesa y, como sanitarios que hemos estado en primera línea de la pandemia, no queremos que se repita una crisis igual que la que hemos vivido en estos últimos meses. Por ello, queremos recordar que seguir las recomendaciones sanitarias pueden prevenir los rebrotes.

La higiene de manos con hidrogel debe hacerse cuando no se disponga de agua limpia y jabón, después de tocar cualquier superficie que pueda estar contaminada ya sea dentro de domicilio o en la calle.

Cómo elegir el más adecuado

Precauciones con los geles hidroalcohólicos
Durante la aplicación de estos geles se debe tener especial cuidado y evitar aplicarlos en zonas sensibles o dañadas de la piel o mucosas.

Además, hay que recordar que se caracterizan por tener un alto porcentaje de etanol y por tanto son inflamables, por lo que deben estar alejadas de focos de calor como: llamas abiertas, chispas o cualquier fuente de ignición; y evitar fumar inmediatamente después de usarlos o en lugares donde estén almacenados.

Cómo desinfectarse las manos correctamente






Fuente: Organización Colegial de Enfermería