lunes, 12 de noviembre de 2018

Día Mundial de la Lucha Contra la Obesidad


El día 12 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Lucha Contra la Obesidad. Esta fecha se presenta como una gran ocasión para reflexionar sobre cuáles son las causas que han llevado a la población, a sufrir una gran epidemia de sobrepeso y obesidad.
La obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas a nivel mundial. Es tal la importancia, que a causa de la obesidad y el sobrepeso, cada año mueren como mínimo 2,8 millones de personas.

Además, la obesidad está relacionada con la aparición de diferentes comorbilidades:
·         Diabetes mellitus tipo II
·         Patologías digestivas
·         Hipertensión
·         Patologías articulares
·         Dislipemias
·         Radiculopatías
·         Hiperuricemia
·         Edemas
·         Apnea del sueño
·         Problemas psicológicos como la depresión o la ansiedad

Datos relativos a la obesidad
1.      El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa, que puede ser perjudicial para la salud.
2.     Más de 1900 millones de adultos tienen sobrepeso y más de 650 millones son obesos.
3.     41 millones de niños menores de cinco años tienen sobrepeso en todo el mundo.
4.     A nivel mundial, el sobrepeso y la obesidad causan más muertes que la insuficiencia ponderal.
5.     La obesidad suele ser el resultado de un desequilibrio entre las calorías ingeridas y las calorías gastadas. La disminución de actividad física produce igualmente un desequilibrio energético, que desemboca en el aumento de peso.
6.     El apoyo de la comunidad y del entorno son fundamentales para influir en las elecciones personales y evitar la obesidad.
7.     Las elecciones de los niños, su dieta y el hábito de realizar actividades físicas dependen del entorno que les rodea.
8.     Una dieta saludable puede contribuir a prevenir la obesidad: manteniendo un peso saludable; reduciendo la ingesta total de grasas y sustituyendo las grasas saturadas por las insaturadas; aumentando el consumo de frutas, hortalizas, legumbres, cereales integrales y frutos secos; reduciendo la ingesta de azúcar y sal.
9.     La actividad física regular ayuda a mantener un cuerpo sano. La realización de actividades físicas habituales de intensidad moderada durante 150 minutos a la semana, reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer de colon y mama.
10.   Para frenar la epidemia mundial de obesidad es necesaria una estrategia poblacional, multisectorial, multidisciplinaria y adaptada al entorno cultural.

Programas para combatir la Obesidad
La FAO (Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura) ha publicado un boletín en el cual aporta ideas para la acción contra el sobrepeso y la obesidad:
·         Es necesario reforzar las campañas de sensibilización pública y la promoción de una alimentación sana.
·         Debe promover la actividad física, proporcionando estructuras básicas, incluyendo la actividad física en los programas escolares y con la promoción de actividades que favorezcan el mantenimiento de un peso saludable.
·         La educación nutricional debe reforzarse a todos los niveles, tanto para los adultos como para los niños.
·         Debe promoverse la venta y suministros de productos frescos y de producción local.
·         Es necesario gravar con impuestos los alimentos procesados, en particular los artículos con alto contenido de azúcar y/o grasas.
·         Reforzar la regulación del contenido de los alimentos procesados, particularmente de los aditivos.
·         La formulación de las políticas comerciales debe ser más inclusiva respecto a las consideraciones de salud.
·         La comercialización debería tener más en cuenta las consideraciones de salud, como por ejemplo: suministrando porciones de comida más pequeñas y el uso de etiquetado claro de los alimentos.
·         Debe restringirse la publicidad de alimentos poco saludables para los niños.


Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS)

jueves, 8 de noviembre de 2018

Tiroides: síntomas de que no funciona correctamente


Controla la frecuencia cardíaca y las concentraciones de colesterol, mantiene la temperatura corporal, influye en el funcionamiento intestinal, la memoria y el peso corporal. Cuando la tiroides falla, casi todo el cuerpo se ve afectado. Pero, ¿cómo saber que no va bien?

La glándula tiroides es un pequeño órgano que se localiza en la parte anterior del cuello. Su importancia deriva de la producción de hormonas tiroideas, fundamentalmente tiroxina. Estas hormonas regulan el metabolismo e influyen en casi todas las células del organismo y son necesarias para controlar las funciones de todos los órganos de nuestro cuerpo. Entre otras muchas funciones controlan la frecuencia cardíaca, las concentraciones de colesterol, mantienen la temperatura corporal, influyen en el funcionamiento intestinal, la memoria y al determinar la rapidez con que los alimentos se transforman en energía influyen en el peso corporal, la fuerza muscular, los nervios y el nivel energético.

Los tres problemas de tiroides más comunes son el hipotiroidismo, el hipertiroidismo y los nódulos tiroideos y, aunque cada uno de estos afecta el cuerpo de forma diferente, tienen algunos síntomas en común que nos permiten ponernos en alerta.

Síntomas del hipotiroidismo
La producción de hormonas tiroideas puede estar disminuida por diferentes motivos, siendo el hipotiroidismo la enfermedad más frecuente de la glándula tiroides. Casi el 8% de la población tiene hipotiroidismo.

Los síntomas pueden ser muy variados. Los más frecuentes son:
·         Debilidad.
·         Calambres musculares.
·         Cansancio.
·         Somnolencia.
·         Retraso psicomotor.
·         Disminución de la memoria.
·         Concentración deficiente.
·         Olvidos.
·         Mal humor.
·         Sordera.
·         Depresión.
·         Aumento de peso por retención de líquidos.
·         Infertilidad.
·         Estreñimiento.
·         Alteraciones en los ciclos menstruales.
·         Disminución de la frecuencia del latido cardíaco.
·         Intolerancia al frío.
·         Piel seca.
·         Caída del cabello.
·         Hinchazón de párpados.
·         Ronquera y tos o faringitis persistentes.

Síntomas del hipertiroidismo
Si, por el contrario, se tiene demasiada hormona tiroidea en la sangre, el cuerpo trabaja más rápidamente. Estaríamos ante un caso de hipertiroidismo.

El 2% de las mujeres adultas padece hipertiroidismo. Los síntomas más frecuentes son:
·         Nerviosismo.
·         Debilidad.
·         Sudoración excesiva.
·         Intolerancia al calor.
·         Palpitaciones.
·         Insomnio.
·         Pérdida de peso.
·         Diarreas.
·         Temblor de manos.
·         Fatiga.
·         Molestias oculares.
·         Ansiedad.
·         Alteraciones menstruales.

Síntomas de los nódulos tiroideos
Además de las alteraciones hormonales, el tiroides puede presentar a menudo nódulos. El nódulo tiroideo es la manifestación más común de las enfermedades tiroideas, tanto benignas como malignas. Es más frecuente en mujeres y su incidencia se eleva conforme avanza la edad. Se calcula que hasta un 30% de la población puede padecer un nódulo tiroideo, aunque solo en un 7% es palpable.

La mayoría de los nódulos tiroideos son benignos, aunque alrededor del 5- 15% pueden ser un cáncer de tiroides, dependiendo de la edad, sexo, antecedentes de irradiación, antecedentes familiares o personales. Los síntomas son:
·         Un bulto en el cuello.
·         Dolor en la parte frontal del cuello que algunas veces alcanza hasta los oídos.
·         Ronquera u otros cambios en la voz que persisten.
·         Dificultad para respirar.
·         Tos constante.
·         Problemas de deglución.

En España se diagnostican 3.000 cánceres de tiroides nuevos cada año. Afortunadamente, con el tratamiento adecuado, su pronóstico puede ser bueno.

Diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de Tiroides
El diagnóstico y tratamiento de las enfermedades tiroideas debe realizarse en grupos multidisciplinares con experiencia. La asociación de clínicos (endocrinos), ecografistas, citólogos para realizar punciones y cirujanos es fundamental para obtener los mejores resultados. Es la única forma de que, por ejemplo, los 17.000 tiroides que se operan al año en España tengan la indicación de cirugía adecuada para obtener los mejores resultados.


Fuente: EfeSalud