martes, 16 de junio de 2020

Homenaje de Correos a la profesión Enfermera y Matrona


En el año 2020, el año internacional de las enfermeras y matronas, correos rinde homenaje a la profesión enfermera y matrona, con la emisión especial de sellos conmemorativos que tienen como protagonista a la enfermera Elvira López Mourín.

2020 fue declarado por la Organización Mundial de la Salud como el año internacional de las enfermeras y las matronas. En este contexto Correos rinde un merecido homenaje a la labor que cada día y en cada rincón del mundo desarrollan estos profesionales sanitarios con la emisión especial de sellos conmemorativos que tienen como protagonista la enfermera militar Elvira López Mourín, que se formó en la primera promoción de enfermeras profesionales de la Cruz Roja Española en el año 1918 y que poco después se incorporará al Hospital de Melilla.

Se ha emitido una tirada 1.200.000 sellos como homenaje a la profesión en nuestro país, a la venta desde el pasado 5 de junio. Esta es la historia de esta enfermera, protagonista del sello conmemorativo de correos:
ELVIRA LÓPEZ MOURÍN. Enfermera profesional de la Sanidad Militar que formando parte del equipo quirúrgico del comandante médico Dr. Víctor Nogueras volaron desde el aeródromo de Nador (Melilla) hasta el campamento militar de Dar Drius la noche del 1 de noviembre de 1922 para atender a 366 heridos de los recientes combates en la posición de Tizzi Azza.

Al no tener obligación de volar en un avión militar, ya que en esos tiempos el reglamento prohibía a las mujeres subir a los aviones de guerra, se ofreció voluntaria a realizar la misión. Por su valentía y espíritu de sacrificio hacia los demás más allá del deber fue considerara por los medios de comunicación como una “heroína de guerra” siendo felicitada en audiencia por el Rey Alfonso XIII, la Reina Victoria Eugenia, el Presidente del Gobierno, Ministro de la Guerra, Comisario Regio de la Cruz Roja Española y distintos mandos civiles y militares.

Este fue el primer vuelo sanitario realizado en España y uno de los primeros vuelos nocturnos de nuestra Aviación. En todos los medios de comunicación fue noticia destacada la primera utilización de aviones para el traslado de un equipo sanitario realizado en nuestro país resaltando siempre el acto heroico de la enfermera Elvira López Maurín. Esta acción de valor de la enfermera supuso que el empleo por primera vez de la Aviación en una misión sanitaria apareciese en los medios de comunicación aún con más notoriedad del que se podría haber esperado.

En la imagen del sello aparece Elvira López Maurín con el uniforme de enfermera militar, el escudo de la Sanidad Militar en la cofia y en el pecho la insignia de enfermera profesional de la Cruz Roja Española.


Fuente: CSIF

jueves, 11 de junio de 2020

¿Qué hacer ante un niño que no come?


1.      Descartar una enfermedad subyacente (inapetencia secundaria).
Ante un niño que no come, hay que descartar un proceso patológico de base. Cuando es así, suele acompañarse de dolor abdominal, fiebre, náuseas…, pero no siempre, consultar a su médico-pediatra.

2.     Introducir alimentos nuevos de forma gradual.
Al principio de cada comida, cuando el niño tenga más apetito. Si rechaza algún alimento, introducirlo en la dieta con otro que guste más, y condimentarlo o modificar su textura, para   lograr   una mayor aceptación (espaguetis con carne y verduras, leche saborizada...). Cuando se ofrezca un alimento nuevo al niño hacerlo de forma atractiva, exponerlo repetidamente, hasta 8-10 veces.

3.     No utilizar los alimentos como premio o castigo.
No sólo es ineficaz para mejorar su apetito, sino que interfiere en el aprendizaje de unos hábitos alimentarios correctos. En algunos casos, es conveniente establecer normas de conducta alimentaria. Hay que procurar, no perder la paciencia. El niño inapetente, es a veces un niño manipulador.

4.     Diversificar y enriquecer los alimentos.
Comer en pequeñas tomas, incluyendo todos los tipos de alimentos.  La dieta variada estimula el apetito, cubre las necesidades y conforma hábitos alimentarios sólidos para la edad adulta. Debe incluirse diariamente, alimentos de todos los grupos, en proporción adecuada (véase pirámide). Es aconsejable conocer los menús del colegio para complementarlos en casa. Es recomendable, aumentar la densidad calórica y nutritiva de los alimentos en las etapas que coexistan con inapetencia, utilizando alimentos para enriquecer los platos como, clara de huevo, leche en polvo entera, almendras trituradas etc.

5.     Distribuir regularmente las comidas.
Distribuir la comida en 5 tomas al día. Si el niño no come durante una comida, se debe esperar hasta la siguiente con el fin de no perder el ritmo de horarios. Evitar que el niño coma entre horas. El desayuno, debe ser una verdadera comida e incluir, leche u otro lácteo, cereales o tostadas con mantequilla y mermelada, o un pequeño bocadillo. Un buen desayuno, mejora el rendimiento intelectual, y la concentración de los niños. No está justificada la ingesta de leche descremada en el niño sano. Los padres deben decidir qué alimentos va a tomar el niño, pero debe ser este el que decida cuanta cantidad quiere comer. Controlar el horario de las comidas. Entre horas no debe tomar chucherías o alimentos que puedan quitarle el apetito.

6.     Evitar alimentos poco nutritivos que quitan el apetito.
Una comida sana y equilibrada, facilita la adquisición de hábitos alimentarios adecuados en la infancia, que conformarán los hábitos en la edad adulta. En esta etapa, y más aún si el niño es inapetente debe limitarse el consumo de bebidas refrescantes azucaradas, y de alimentos que reducen el apetito hacia los alimentos básicos: productos de pastelería y bollería, chocolate, golosinas, snacks. En ningún caso, deben utilizarse bebidas alcohólicas durante la infancia. No prohibir de forma severa ningún alimento ya que puede hacer más atractivo su consumo.

7.     Presentar los alimentos de forma atractiva.
Cuidar con esmero el acto de comer, tratando de enriquecerlo con el mayor número de estímulos sensoriales gratificantes. Los niños más mayores deben participar en la elección y confección de su dieta, y en la preparación de la mesa. Si el niño tiene edad suficiente debe comer por sí mismo, sin distracciones y en un tiempo prudente, unos 30 minutos.

8.     Favorecer la actividad física.
El deporte moderado, suele aumentar el apetito, y potenciar el desarrollo psicomotor y psicosocial del niño.

9.     Otras recomendaciones:
Enseñar al niño a comer de todo y no abusar de nada.
Limitar el consumo de “calorías vacías” (golosinas, bebidas refrescantes, snacks…)
En el almuerzo y la merienda, ofrecer bocadillos preparados en casa, frutas y productos lácteos. No abusar de los embutidos.
El niño debe comer en la mesa con su familia (no antes ni después que los demás).

10.   La alimentación es un binomio indisoluble con el placer.
Al niño hay que enseñarle los valores positivos de comer higiénico y sano, sin olvidar la forma de presentar los alimentos y factores externos que influyen en la satisfacción, y bienestar que proporciona la comida. La comida debe ser una experiencia grata. Crear un ambiente relajado y familiar, sin gritos ni presiones. No se le debe impedir comer como forma de castigo.

11.    El ejemplo de los padres como modelo de buena alimentación.
Muchas veces es más efectivo que decir las cosas de palabra. Los padres y las personas que se encargan de la alimentación del niño deben tener una misma actitud frente a la comida, siempre de tranquilidad y firmeza.


SI NO PUEDE CUMPLIR ESTOS CONSEJOS
 CONSULTE A SU MÉDICO.

Puede descartar carencias o subcarencias vitamínicas y minerales, que pueden causar anorexia, y mejorar espectacularmente con un suplemento vitamínico mineral durante un tiempo.


Fuente: Fisterra


viernes, 5 de junio de 2020

Recomendaciones para el desconfinamiento inicial de la población pediátrica


• Las salidas son voluntarias. No se deberá presionar a aquellos niños que no deseen salir a la calle, aunque es importante comunicarles de forma transparente y asequible, los beneficios de las salidas y, sobre todo, que el riesgo de enfermar es limitado si se siguen adecuadamente las recomendaciones.

• Los hogares deben tener en cuenta casos especiales: personas de riesgo por edad en el hogar o con afecciones crónicas y personas con discapacidad.

• Es responsabilidad de los adultos acompañantes el cumplimiento de las condiciones y normas para las salidas.

• Introducir la medida planificada de forma paulatina. Previamente a la salida hay que organizarlo en casa para preparar lo que se va a hacer, responder a las preguntas o las dudas que puedan surgir y establecer las normas básicas a seguir, evitando crear falsas expectativas en niños y adolescentes.

• Acordar con los menores las consecuencias de no respetar las normas; por ejemplo, no salir al día siguiente.

• Los adultos podrán acompañar a un máximo de tres niños, si estos residen en la misma casa. Los adultos no podrán acompañar a niños de otras casas. Si hay más de tres niños en una casa, deberán salir en dos o más turnos. Se recomienda que, en la medida de lo posible, solo haya un adulto acompañante por salida.

• Se permitirán paseos de hasta 60 minutos diarios por lugares cercanos a la vivienda, no más de 1 kilómetro de distancia del hogar familiar.

• NO SE PUEDE JUGAR EN ZONAS DE JUEGO DE LOS PARQUES, ni tocar mobiliario urbano.

• Se recomienda salir con mascarilla, a los mayores de 4 años, lavarse las manos al salir y al regresar al domicilio, con agua y jabón meticulosamente; es posible también utilizar soluciones desinfectantes de manos con base de alcohol. Los guantes no son obligatorios. No tirar las mascarillas en el suelo, ni tampoco los guantes; depositarlos en la basura cerrada en casa.

• Respetar la distancia social recomendada de 2 metros con los otros niños y adultos. Esta medida es la más importante de todas, y deberá mantenerse de forma estricta la distancia entre los niños y adulto acompañante, con cualquier otra persona, sea niño o adulto, desconocidos, amigos o familiares. Están prohibidos los encuentros con otros niños, otros adultos, así como los juegos en zonas comunitarias o recreativas a pesar de no estar concurridas.

• Estimular correr, saltar… sin molestar a otros y respetando la distancia física estipulada. Los niños podrán llevar su balón, patinete, patines, o incluso la bicicleta, siempre y cuando los adultos acompañantes aseguren que el practicar estas actividades no pone a riesgo a los niños ni les permite entrar en contacto con otras personas de la calle. Los juguetes que se hayan llevado a la calle deberán desinfectarse a la vuelta, con soluciones con base de alcohol.

• Se recomienda que los niños paseen al aire libre y por zonas verdes. Se recomienda que los niños no vayan a lugares cerrados o donde puedan encontrarse con muchas más personas y sea difícil mantener la distancia de seguridad.

• De vuelta a casa, es recomendable cambiar la ropa a los niños, y/o bañarlos. Los niños deberán descalzarse, y usar otro calzado para el interior de la casa.

• No existirá un horario estipulado para la salida. Con el objetivo de minimizar el número de personas simultáneo en la calle, es mejor no recomendar salidas en horarios definidos, aunque si evitar horarios coincidentes con entradas y salidas laborales. Las salidas deberán producirse entre las 9h de la mañana y las 21h de la noche. Los niños no podrán salir a la calle fuera de estos horarios.



Fuente: Asociación española de pediatría