martes, 3 de julio de 2018

En guardia contra las picaduras



¿Cuándo se producen?
Sobre todo en verano. Casi siempre son picaduras sin importancia. Rara vez dan reacciones alérgicas graves.

¿Quiénes las producen?
Pueden provocarlas insectos (moscas, mosquitos, tábanos, pulgas, chinches, avispas y abejas), arácnidos (arañas y escorpiones) y animales marinos.

A. ¿Qué lesiones producen los insectos?
·         Mosca, mosquito y tábano: pican más en zonas descubiertas. Son pequeñas pupas que pican. Las pupas no suelen estar juntas. A veces se forman vesículas y ampollas. Si la picadura se produce en párpados o labios puede hincharse mucho. En los niños con alergia a las picaduras pueden tener gran hinchazón.

·         Pulgas: viven en el pelo de otros animales. Salen pupas en grupos o filas, que pican. Casi siempre en brazos, piernas y nalgas.

·         Chinches: viven en colchones, almohadas y muebles viejos. Pican por la noche. Ocasionan lesiones pruriginosas en zigzag.

·         Avispas, abejas y abejorros: al inocular el veneno producen reacciones locales dolorosas en la zona. Las avispas pueden picar varias veces con el mismo aguijón. Las abejas mueren al incrustarlo en la piel. Cuidado si pican en cuello o zona ocular, son múltiples o en niños sensibilizados.

·         Orugas: producen lesiones papulares agrupadas, que pican mucho. Se producen por contacto directo o por penetración de sus pelos en la piel. 

¿Cómo prevenir?
·         Aplicando repelentes en la piel o la ropa. Son preferibles los naturales a los que tienen Dietiltoluamida.

·         Los niños sensibilizados a las picaduras de avispas y abejas deben seguir estas recomendaciones: no acercarse a panales, no hacer movimientos bruscos, no caminar descalzo, evitar ropas de colores, brillantes o llamativas ni utilizar olores intensos (colonias, jabones o cosméticos).

¿Y si nos pican?
·         Lavar la piel con agua y jabón.

·         En las picaduras por orugas por penetración de sus pelos, retirarlos con esparadrapo.

·         Las lociones de calamina (por ejemplo, Talquistina®) o el amoníaco calman el picor.

·         Si la reacción es intensa poner una crema de corticoides y tomar un antihistamínico oral para calmar la inflamación y el picor. No dar antihistamínicos en crema, ya que pueden producir erupciones cutáneas con la luz solar.

·         Si se produce sobreinfección por el rascado aplicar una pomada antibiótica.

·         En las picaduras de avispas y abejas sacar el aguijón con pinzas o por rascado, no apretar la piel. Poner frío local.

·         En los niños sensibilizados a la picadura de avispas y abejas se debe tener a mano adrenalina autoinyectable. Los padres deben estar instruidos en su uso.

B. ¿Qué lesiones producen los arácnidos?
Son menos frecuentes. Los más habituales en nuestro medio son escorpiones y arañas.
·         Escorpiones: la mayoría de las especies de nuestro medio producen una reacción local dolorosa. Sólo el escorpión amarillo y el negro pueden producir reacciones generalizadas como fiebre, cefalea y vómitos.

·         Araña: produce pequeñas lesiones habonosas y pruriginosas.

¿Qué debemos hacer si nos pican?
·         Lavar la piel con agua y jabón, sin romper la vesícula o ampolla.

·         Aplicar frío local. Tiene un efecto antiinflamatorio y analgésico. Disminuye la absorción del veneno.

·         Si los síntomas son intensos o existe dolor, tomar un antihistamínico oral y un analgésico tipo paracetamol.

C. ¿Y los animales marinos?
Cuando vamos al mar podemos sufrir sus picaduras. Las medusas y el pez araña son los que más pican
·         Medusas. Al picar produce habones pruriginosos en forma lineal (“en latigazos”) y sensación de quemazón.

·         Cuando nos piquen, debemos lavar la herida sin frotar con agua salada o suero fisiológico y retirar restos. Si la reacción es grande aplicar una crema de corticoides. Si siente quemazón tomar un analgésico tipo paracetamol.

·         Pez araña de mar. Está semienterrado en la arena y pica al pisar descalzos sobre ella. Da lugar a reacciones intensas con edema de partes blandas y mucho dolor y picor. A veces produce reacciones sistémicas con nauseas y vómitos.

Hay que lavar la herida con agua salada o suero fisiológico, sumergir el miembro en agua caliente (45º) 30-90 minutos, con el fin de destruir el veneno y poner antiséptico local. Acuda a un centro médico.


Fuente: AEPap

sábado, 30 de junio de 2018

¿Cómo pasarlo bien en vacaciones?



En vacaciones no hay que llenarse de planes sin descanso, sino, dentro de las posibilidades, ver qué es lo que más nos apetece y disfrutar de ello.

Llegan las vacaciones.  Los niños y los adultos están deseando disfrutar de ellas. Un truco para que esto sea posible es dejar el reloj… No estar mirando y programando un montón de tareas como si de un día de colegio y trabajo se tratase. En ocasiones puede existir la tentación de llenar el día de proyectos, lo que al final deja la sensación de tener que realizar una lista de cosas que casi no da tiempo y que nunca se acaba.

Durante las vacaciones se puede descansar y no tener que estar pendientes de hacer nada. Es una oportunidad de estar con los niños, sentarse con ellos a hablar, a verles jugar, a compartir con otros niños y estar disponibles para ellos. Al preguntar a los niños que quieren hacer, pueden responder…pues jugar…y eso es lo que necesitan, tiempo para ellos.

También una oportunidad para que los horarios diarios y rutinas se puedan flexibilizar. No pasa nada si no se toma el desayuno a la hora habitual o si se retrasa la comida.

Durante estos días los niños tienen la oportunidad de participar en las tareas de casa y de sentirse parte activa de la familia. Pueden ayudar en la cocina amasando, batiendo, colaborar en recoger la ropa, a elegir los alimentos en el mercado… y se puede hacer como parte activa de la vida y sintiéndose bien al final del día, tras realizar juntos una tarea necesaria que ha salido bien.

Los padres también necesitan un rato al día, sin niños, a solas. Para una madre o un padre  puede ser muy agradable tener unas horas para ellos, ya por separado o juntos y sin sentirse culpables por ello. No hay que olvidar que los niños también necesitan un tiempo sin padres.

En resumen, que no hay que llenarse de planes sin descanso, sino dentro de las posibilidades ver qué es lo que más nos apetece y disfrutar de ello. Porque lo que es seguro es que estas vacaciones serán irrepetibles.


Fuente: AEP