jueves, 15 de marzo de 2018

Nomofobia, ¿eres adicto al móvil?




Alrededor del 50% de la población sufre, sin ser consciente, una adicción al móvil. La nomofobia puede tener consecuencias impredecibles.

¿Qué es la nomofobia?
La nomofobia es el miedo irracional a salir de casa sin móvil, una sensación de ansiedad que sufren los usuarios de teléfonos móviles. Esa dependencia, llevada al extremo, puede indicar un grave problema psicológico.

Una persona con nomofobia denota una falta de seguridad y baja autoestima. Tanto la adicción a internet como al teléfono móvil, suele darse más en jóvenes que adultos, y según diversos estudios cerca del 50% de la población sufre esta adicción, más relacionada con el género femenino por tener las mujeres facilidad comunicativa y necesidad afectiva.

Síntomas de la nomofobia
·         Sensación de ansiedad.
·         Taquicardias.
·         Pensamientos obsesivos.
·         Dolor de cabeza y de estómago.
·         Desesperación.
·         Alteración del sueño.
·         Falta de atención a lo que ocurre a su alrededor.

Efectos de la adicción al Smartphone
Cuando tenemos una dependencia del móvil llegamos a perder la concentración en las actividades cotidianas como los estudios, el trabajo o las relaciones personales. Las personas que sufren de nomofobia no pueden apagar el móvil por la noche, por lo tanto ven interrumpidas sus horas de sueño, puesto que antes de dormir utilizan el teléfono un rato, si se desvelan lo primero que hacen es revisar el teléfono y por la mañana tienen ese 'instinto' por estirar el brazo y buscar el teléfono en la mesilla.

Las relaciones de pareja se han visto afectadas en gran medida por el uso permanente del móvil. Si bien facilita las relaciones a distancia, el extremo provoca serios problemas. Y es que a la larga mantener una relación vía online hace que dejemos de ser capaces de mantener una conversación cara a cara, no sabemos de qué hablar, pero en cambio podemos tener largas conversaciones con esa misma persona de manera virtual.
Aparte de estos efectos, la nomofobia conlleva peligros para la integridad y seguridad en situaciones de conducción, como peatones que no están atentos al tráfico, etc.

Las personas con adicción al móvil sufren inestabilidad anímica por estar pendiente de quien escribe o quien les llama. Pasar demasiado tiempo frente a la pantalla del móvil supone la pérdida de la noción del tiempo.

10 preguntas para saber si sufre de adicción al móvil
1.      ¿Sientes ansiedad o nerviosismo cuando la batería se está agotando?
2.     Mientras habla alguien en un grupo de amigos, ¿estás mirando el móvil o pendiente de si se ilumina con alguna notificación?
3.     ¿Tienes el móvil al lado en el trabajo o estudios, y echas un vistazo de vez en cuando?
4.     A pesar de la peligrosidad de ir conduciendo, ¿lees y escribes en el móvil?
5.     En casa, ¿sabes en todo momento dónde has dejado el móvil? ¿Te lo llevas al baño?
6.     ¿Coges llamadas no importantes cuando estás hablando con otras personas?
7.     Si por algún casual olvidas el móvil en casa, ¿piensas continuamente en él y sientes como si te faltase algo? ¿Piensas en volver a casa para recuperarlo?
8.     Si te quedas sin batería, ¿preguntas a la gente por un cargador para volver a encenderlo?
9.     Si te desvelas en mitad de la noche, ¿coges el móvil para revisar las notificaciones?
10.   Al levantarte, ¿mirar el móvil es lo primero que haces?

Fuente: DKVsalud

martes, 6 de marzo de 2018

¿Triglicéridos altos? Así afectan a tu corazón



No se oye hablar de ellos con tanta frecuencia como del colesterol, y sin embargo también hay que vigilarlos muy de cerca. Y es que los niveles de triglicéridos en sangre pueden perjudicar la salud cardiovascular cuando sobrepasan determinados límites. Acerca de los niveles recomendados, de por qué aumentan y de lo que ocurre cuando se superan trata el siguiente artículo.

Entre las grasas que se acumulan en el organismo se encuentran los fosfolípidos, el colesterol y también los triglicéridos. Estos últimos son los más abundantes, ya que es el principal tipo de grasa que hay en la sangre. Y también es mayoritaria en nuestro entorno: es la que se halla en mayor cantidad en la naturaleza, tanto en el mundo animal como en el vegetal. La razón de su abundancia está en que tiene la función de servir de reserva energética, y por eso se necesita. 

¿Qué ocurre cuando los niveles de triglicéridos aumentan?
Sin embargo, cuando los niveles de triglicéridos en sangre superan un determinado umbral -se considera que los niveles son adecuados mientras no superen los 150 mg/dl-, pueden tener efectos nocivos en el organismo. Los niveles altos están relacionados con el desarrollo de ateroesclerosis, que produce estrechamientos en las arterias coronarias que impiden que la sangre fluya, lo que puede causar angina de pecho o infarto de miocardio. 

Además, la hipertrigliceridemia también se asocia al desarrollo de otras patologías como pancreatitis e ictus. Según un estudio del Hospital Universitario de Copenhague (Dinamarca) publicado en la edición digital de la revista Annals of Neurology, mayores niveles de colesterol tienen que ver con un mayor riesgo de ictus, razón por la que los autores de la investigación pidieron que las recomendaciones sobre el nivel de triglicéridos adecuado se incluyeran en las directrices de la prevención del ictus, que en aquel momento se centraba en los niveles de colesterol LDL. 

¿Por qué aumentan los triglicéridos?
Para conocer los niveles de triglicéridos que tiene una persona, hay que hacer un análisis de sangre, el único método para confirmar que todo está en orden. Sin embargo, el cuerpo tiene formas de avisar de que algo puede estar funcionando mal, aunque no se dan en todos los casos. Una de esas señales son las erupciones cutáneas amarillentas en el dorso de codos, rodillas o glúteos. Otra posible advertencia son los xantelasmas que, en ocasiones, aparecen en los párpados, aunque su presencia puede deberse también a otras causas. 

El aumento de este tipo de grasa puede estar provocado por distintos factores. El nivel de triglicéridos en sangre depende de la ingesta de triglicéridos presentes en distintos productos alimenticios y bebidas, de su metabolismo y del aporte del hígado a la circulación de los triglicéridos. De esa combinación dependerán los niveles de triglicéridos. Cuando tenemos unos niveles de triglicéridos ligeramente elevados, entre 150 y 200 mg/dl, aún no tenemos datos para decir que producen una patología determinada. Pero según se van elevando, a partir de esas cifras ya pueden producir alteraciones en nuestro organismo recomendandose tomar medidas para recuperar los niveles normales. 

Esas pautas varían según el grado en el que estén elevados los triglicéridos. Cuando la cifra se encuentra entre 150 y 200 mg/dl, los especialistas aconsejan medidas dietéticas. Es a partir de 200 mg/dl cuando se inicia tratamiento farmacológico, sin olvidarse de las medidas dietéticas. En ambos casos, el ejercicio puede ayudar a recuperar los niveles normales, por lo que, además del tratamiento farmacológico y/o alimenticio, es conveniente practicar algo de deporte al menos tres días a la semana. 

¿Qué dieta seguir para bajar los triglicéridos?
Una alimentación baja en grasas saturadas, que están presentes en productos de origen animal como la mantequilla, la nata, las carnes grasas, los lácteos enteros y en algunos alimentos de origen vegetal como el aceite de coco y de palma, frecuentemente utilizado en la elaboración de repostería y bollería industrial, es la primera regla a seguir para mantener los triglicéridos a raya. 

En lugar de esos productos alimenticios, se deberían ingerir alimentos ricos en ácidos grasos monoinsaturados, como el aceite de oliva, y aquellos en los que predominen los ácidos grasos omega 3, como los pescados azules. Además, se tendrían que incorporar a la dieta al menos cinco raciones diarias de frutas y verduras y un mínimo de tres raciones semanales de legumbres, que aportan proteínas vegetales de mediano valor biológico, hidratos de carbono complejos y fibra soluble. 

Otra recomendación importante es evitar los azúcares simples (azúcar, miel, bebidas azucaradas y refrescos), la fructosa y, sobre todo, el alcohol, ya que todos ellos aumentan la síntesis hepática de triglicéridos.


Fuente: Consumer

viernes, 2 de marzo de 2018

La risa es el mejor antídoto contra las adversidades



La risa es el mejor antídoto contra las adversidades. Las personas que son más propensas a reírse pueden afrontar los conflictos diarios desde otro punto de vista.
La risa provoca una liberación de endorfinas, conocidas como hormonas de la felicidad, que estimulan los centros de placer del cerebro y contribuyen a disminuir las sensaciones dolorosas y el malestar. Como veréis a continuación, la risa y el buen humor tienen grandes efectos positivos para la salud.

La risa tiene beneficios a corto y largo plazo.
Entre los beneficios a corto plazo encontramos la estimulación de muchos órganos (corazón, pulmones), además de aumentar las endorfinas que libera el cerebro. Por otra parte, la risa aumenta el flujo sanguíneo y mejora la función de los vasos sanguíneos, reduciendo el estrés. Finalmente, la risa ayuda a relajar los músculos y crea una sensación de bienestar.

En cuanto a los de largo plazo, la risa mejora el sistema inmune, liberando neuropéptidos que ayudan a combatir el estrés y algunas de las enfermedades más graves. Además, la risa fuerte, es decir la carcajada, es un buen analgésico y nos ayuda a calmar el dolor. Por otra parte, la risa es un estímulo contra la depresión y la tristeza porque provoca una liberación de hormonas, las endorfinas conocidas como las hormonas de la felicidad; además, liberamos serotonina, dopamina y adrenalina.

Te recomendamos que rías mucho, tanto en compañía de tu familia y de tus amigos; piensa en cosas que te resulten graciosas, sonríe a menudo, mira películas o series divertidas y deja a un lado todo aquello que te haga sentir mal. La risa es una estupenda vía para aumentar tu sensación de bienestar.

Fuente: DKVsalud