martes, 13 de junio de 2017

Consumo de riesgo y nocivo de alcohol



El bebedor social
Se considera como bebedor social a la persona que, habitualmente o de manera esporádica, consume bebidas alcohólicas en situaciones sociales como en una celebración, o después del trabajo o de un día duro para relajarse entre colegas o amigos. Es un tipo de consumo muy extendido y suele verse como algo normal y sin riesgos. Sin embargo, en ocasiones, algunos de estos bebedores no son conscientes de que, aunque no lleguen nunca a emborracharse, están realizando un consumo de riesgo.

Este tipo de consumo es más frecuente de lo que imaginamos, puede que tú mismo lo hagas sin darte cuenta. Si una persona toma una copa de vino y un chupito a la comida y al salir del trabajo va a tomar unas cervezas, por ejemplo, está realizando un consumo de riesgo.
Beber una cantidad de alcohol mayor a la recomendada con regularidad, puede tener consecuencias a largo plazo en nuestra salud. Si quieres comprobar el tipo de consumidor que eres, puedes realizar el siguiente test:





   Si deseas bajar el test en formato pdf pincha en el enlace.



Fuente: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

martes, 6 de junio de 2017

Alimentación segura durante el embarazo



Consejos básicos para 40 semanas de tranquilidad
Es importante tomar unas medidas básicas de higiene y evitar el consumo de ciertos alimentos para prevenir riesgos que, aunque poco frecuentes pueden tener consecuencias negativas para el feto o la mujer gestante.

Recuerda estas normas básicas de manipulación higiénica de los alimentos
·         Lávate las manos con jabón y agua caliente, al menos durante 20 segundos, antes y después de manipular los alimentos, tras contactar con cualquier material sucio (pañales, residuos, animales) y especialmente después de usar el cuarto de baño.
·         Las manos, las superficies y los utensilios de cocina utilizados se deben lavar a fondo después de manipular carne, pescados, aves de corral, frutas y vegetales no lavados y cualquier otro alimento crudo.
·         Guarda los alimentos cocinados en el frigorífico el menor tiempo posible y mantenlos en recipientes cerrados, separados y lejos de los quesos y los alimentos crudos. Si los compras ya cocinados respeta la fecha que se indica en la etiqueta.
·         Asegúrate de que tu frigorífico mantiene la temperatura correcta (4ºC o menor).
·         Cuando utilices un horno microondas, presta atención a las instrucciones del fabricante para asegurar una temperatura uniforme y suficiente en los alimentos.

Precauciones que tienes que tomar con algunos alimentos
·         Lava las frutas y hortalizas crudas. Puedes utilizar agua con lejía apta para desinfección del agua de bebida (consultar la etiqueta), a razón de 4 gotas por litro de agua. Sumerge las frutas y hortalizas durante al menos 10 minutos y después realiza un enjuagado abundante con agua potable.
·         Cocina completamente las carnes hasta alcanzar los 71ºC (debe cambiar de color en el centro del producto)
·         Las comidas así como las sobras de comida, no deben consumirse frías. Asegúrate de calentarlas a más de 75 °C.
·         Si necesitas algún complemento alimenticio a base de vitaminas y minerales, toma sólo aquellos que te prescriba tu médico.
·         Lee detenidamente el etiquetado de los alimentos, especialmente las advertencias y condiciones de uso.
·         Modera el consumo de cafeína de cualquier fuente (café, té, bebidas de cola, bebidas “energéticas”, yerba mate...)

 Alimentos que debes evitar durante el embarazo
·         Grandes peces como el pez espada, el tiburón, el atún rojo o el lucio.
·         Leche cruda y quesos frescos o de pasta blanda (Brie, Camembert, tipo Burgos o quesos latinos, mozzarella y quesos azules) si en la etiqueta no dice que estén hechos con leche pasterizada. Quesos rallados o loncheados industriales. Quita la corteza de todos los quesos.
·         Frutas y hortalizas crudas que no se hayan pelado o lavado y desinfectado previamente (incluyendo ensaladas embolsadas y las consumidas fuera de casa).
·         Brotes crudos (soja, alfalfa,...)
·         Huevos crudos o preparaciones elaboradas con huevo crudo (salsas y mayonesas caseras, mousses, merengues y pasteles caseros, tiramisú, helados caseros, ponches de huevo...)
·         Carne cruda o poco hecha (carpaccios).
·         Productos cárnicos loncheados envasados. Estos alimentos sí pueden consumirse después de cocinarse a más de 71ºC (en croquetas, rehogados, pizzas…)
·         Si no estás inmunizada frente a la toxoplasmosis (consulta a tu médico) evita el consumo de productos cárnicos crudos curados (chorizo, salchichón, salami, jamón curado…).
·         Patés que se vendan refrigerados.
·         Pescado crudo (tipo “sushi”, “sashimi”, ceviche, carpaccios), pescado ahumado refrigerado o marinado así como ostras, almejas o mejillones crudos.
·         Sándwiches envasados y otros alimentos preparados que contengan vegetales, huevo, carne, fiambres, pescado y derivados.
·         Consume sólo zumos recién exprimidos o zumos envasados pasterizados.
·         No tomes bebidas alcohólicas.


Algunos consejos nutricionales
Es esencial seguir una alimentación variada y equilibrada durante el embarazo. Algunas pautas sencillas para lograrlo son:
·         Realiza de 4 a 5 comidas al día: toma un desayuno completo ya que debe ser la comida que aporte un mayor potencial calórico (compuesto por lácteos, frutas y cereales), una comida no muy abundante, una merienda ligera, cena pronto (puedes tomar una pieza de fruta o un lácteo antes de acostarte) y evita picar entre horas.
·         Aumenta el consumo de frutas y hortalizas, para cubrir la mayor necesidad que tiene tu organismo en esta etapa de vitaminas y minerales.
·         Come pescado 3-4 veces a la semana (principalmente pescado azul), ya que aporta ácidos grasos omega-3 y otros nutrientes esenciales, necesarios para el buen desarrollo del feto.
·         Bebe al menos 2,3 litros de agua al día (de 8 a 10 vasos).Los alimentos también te aportan agua
·         Consume con moderación fritos así como alimentos ricos en grasas y azúcares.
·         Modera el consumo de sal




Fuente: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad