domingo, 17 de noviembre de 2013

Decálogo para vivir más, mejor y más feliz


Adoptar un estilo de vida saludable depende, en gran parte, de la propia persona. Somos nosotros mismos quienes tenemos la mayor responsabilidad sobre nuestra salud. Adquirir una conducta saludable, o cambiar una no saludable por otra que sí lo sea, es un proceso activo en el que usted debe ser el protagonista y con el que va a aprender cosas nuevas.

En el proceso de cambio hacia un estilo de vida saludable son muy importantes sus creencias y valores, así como sus experiencias propias: intente sacar provecho de ellas. También las relaciones y normas sociales tienen influencia en nuestros estilos de vida, sean estos saludables o no, y tanto el entorno social como físico pueden determinarlas. Piense en cómo afrontar las posibles dificultades.

Un estilo de vida saludable es imprescindible para cuidar y mejorar la salud, y siempre debe preceder y acompañar a cualquier tratamiento médico. Si usted ha decidido cambiar a un estilo de vida saludable: ¡Enhorabuena! Vivirá más, mejor y más feliz.

1. La alimentación debe ser:
·         Suficiente, para mantener o conseguir un peso saludable.
·         Variada, comer un poco de muchos alimentos para evitar la carencia de nutrientes.
·         Equilibrada, comer todos los días alimentos de todos los grupos.
·         Segura, no correr riesgos y elegir alimentos de origen seguro, con atención al envasado correcto e íntegro.
·         Apetecible, cocinar bien es un arte y hay que cuidarlo.
·         No hay duda: elegir la dieta mediterránea.

2. El consumo de alcohol debe ser:
·         Cuanto menos, mejor.
·         Nada en embarazadas, niños ni si se va a conducir. 

3. Realizar actividad física
·         Hacer ejercicio, adecuado a la edad y a la condición física de cada uno, de forma regular.
      ·         Cualquier actividad cuenta, como subir por la escalera, etc.
      ·         Se aconseja 1 hora diaria al menos 5 días a la semana. 






4. Evitar el consumo de tabaco y otras drogas
·         Dejar el tabaco. El consumo de tabaco, es la causa evitable más importante de enfermedad y muerte en nuestro país.
·         Evitar los espacios contaminados por el humo del tabaco, ya que el tabaquismo pasivo es causa de diversas enfermedades.
·         Ninguna droga es saludable. 

5. Hacer un consumo racional de medicamentos
·         Siempre bajo la supervisión de un sanitario cualificado y siempre acompañado de un estilo de vida saludable. 

6. Cuidar la salud sexual
·         En este campo no hay que correr riesgos innecesarios.
·         Si se ha tenido alguna conducta de riesgo, hay que hacerse un estudio. Si se padece alguna enfermedad de transmisión sexual, evitar contagiarla a otras personas.
·         Disfrutar del sexo con salud. 

7. No abusar de tomar el sol
·         Con media hora al día es suficiente para cubrir nuestras necesidades fisiológicas.
·         Las radiaciones solares se acumulan a lo largo de toda la vida, hay que protegerse adecuadamente. 
 
 

8. Conducir de una forma responsable
·         Abstención absoluta de alcohol si se va a conducir.
·         Usar el cinturón de seguridad en coches, el casco en motos y bicicletas, y las sillas para niños.
·         No usar el teléfono móvil cuando se está conduciendo. 

9. Tener una actitud positiva ante la vida
·         Tomarse las cosas con calma y evitar el estrés.
·         Descansar lo suficiente.
·         Buscar un sentido a la vida, una pasión, un propósito, una ilusión que nos impulse a levantarnos todos los días. 

10. Participar en la comunidad
·         Conectar con las demás personas, practicando la autoestima positiva.
·         Pertenecer a su comunidad. Una buena integración social y participativa, procurando tener unas relaciones sociales cordiales, nos ayudará en nuestra salud psíquica.
·         Reírse, la risa tiene poder curativo.


Fuente: Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Prevenir y tratar la incontinencia de esfuerzo



¿Qué es la incontinencia de esfuerzo?
Incontinencia urinaria que se produce a raíz de esfuerzos físicos bruscos como toser, estornudar, reír, levantar peso o hacer ejercicio. Normalmente se trata solamente de pequeñas pérdidas y suele estar relacionada con el debilitamiento de los músculos del suelo pélvico.

¿Por qué se produce?
En la incontinencia urinaria de esfuerzo, los músculos pélvicos del esfínter, que sostienen la vejiga y uretra, están debilitados. El esfínter no puede impedir el flujo de orina cuando se ejerce presión sobre el abdomen (como cuando uno tose, se ríe o levanta algo pesado).

La incontinencia urinaria de esfuerzo puede presentarse a raíz del debilitamiento de los músculos pélvicos que sostienen la vejiga y la uretra o debido a que el esfínter uretral no está funcionando correctamente. El debilitamiento puede ser causado por:
·         Parto
·         Lesión en el área uretral
·         Algunos medicamentos
·         Cirugía de la próstata o del área pélvica
                                                                   
¿Quien la padece con mayor frecuencia?
Se calcula que entre el 10% y el 12% de las mujeres padecen normalmente incontinencia urinaria, aunque su incidencia es muy superior en algunos grupos. La forma más habitual de incontinencia urinaria en mujeres es la incontinencia de esfuerzo. Esta variedad viene seguida por la incontinencia de urgencia. Muchas mujeres padecen ambas formas de incontinencia con una mezcla de síntomas. 

A esto no son ajenos los hombres que también la padecen pero en menor proporción. Los ejercicios del suelo pélvico son válidos para ambos sexos, adjuntamos una tabla para que se practiquen.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Piojos de la cabeza

¿Qué son y qué problemas pueden ocasionar los piojos de la cabeza?
Los piojos de la cabeza son pequeños insectos que viven sólo en la cabeza. No transmiten ninguna enfermedad. La única complicación posible es la infección de la piel por rascado.

La picadura es indolora, pero el paciente desarrolla alergia a la saliva del parásito y esto produce picor de intensidad variable, que puede comenzar días o semanas después de la infestación. Las picaduras a veces pueden verse como pequeños granitos rojizos en el cuero cabelludo o en la nuca.
¿Cómo es su ciclo vital?

La hembra llega a adulta en unas 2 semanas y vive otras 3 ó 4, durante las que puede poner varios huevos diarios (llamados liendres). La liendre mide aproximadamente 1 mm, tiene forma ovoidea y es de color blanquecino. El piojo nace más o menos a los 9 días.
A diferencia de la caspa que se desprende con facilidad, la liendre está fuertemente adherida. Para desprenderla hay que cogerla entre la uña y la yema de los dedos y tirar de ella hacia arriba del pelo o utilizar una lendrera.
   
¿Cómo se contagian?
Los piojos no vuelan ni saltan, pero trepan bastante rápido por el pelo y pueden pasar de una cabeza a otra si hay un contacto directo (“pelo con pelo”).

¿Cómo se diagnostican?

Los piojos son difíciles de ver porque suelen estar cerca del cuero cabelludo, son pequeños, tienen un color parecido al del pelo y en muchos casos habitan cabelleras abundantes.


Si tras una inspección meticulosa y con buena luz no se ve ninguno, la forma ideal de encontrarlos es mojar el pelo con crema suavizante (lo que les impide moverse) y pasar un peine de púas bien juntas o una lendrera (que es un peine diseñado para este fin). Si el pelo es largo y abundante, antes de pasar la lendrera será necesario desenredarlo con un cepillo. Se debe peinar de la raíz a las puntas, limpiando el peine con un papel o trapo blanco en el que miraremos si sale algún piojo. Si tras peinar meticulosamente toda la cabeza no sale ninguno es muy poco probable que los tenga.
Una forma menos fiable de diagnóstico es buscar liendres. Para ello, también se necesita buena luz y buena vista (o una lupa). Si hay liendres es seguro que hubo piojos. Si las liendres están cerca del cuero cabelludo y hay picor seguramente es porque sigue habiendo piojos vivos, pero no es del todo seguro ya que el picor puede deberse a los granitos de picotazos antiguos o a pequeñas heridas por rascado.

¿Qué debe hacer si detecta piojos en su hijo?
1.      Tranquilidad. Es una infestación perfectamente controlable y no significa que se tengan malos hábitos higiénicos.
2.  Comuníquelo al centro escolar o guardería, para que se tomen las medidas oportunas.
3.     Póngase en contacto con su pediatra para que le explique cómo eliminarlos o bien siga las normas que más adelante se detallan.
4.      El niño puede ir al colegio o guardería, pero debe recibir el tratamiento (al menos una aplicación) lo antes posible.
5.   Revise al resto de los miembros de la familia para asegurarse de que todos los afectados reciban tratamiento. 

¿Cómo se tratan los menores de 2 años?
Se puede cortar el pelo (cuanto más corto mejor) y eliminar los piojos y liendres a mano. Si no quiere cortarle el pelo, compre una lendrera y crema suavizante y pásela, tal como hemos descrito antes, cada 3 días, hasta que en 3 peinados sucesivos no saque ningún piojo.
Entre peinado y peinado quite a mano todas las liendres que vea. Si no consigue erradicarlos así, se podría usar un insecticida llamado permetrina, pero sólo en mayores de 2 meses. 

¿Cómo se tratan los mayores de 2 años?
Puede seguir los consejos previos, o bien usar un insecticida, o ambos tratamientos a la vez. Dentro de los insecticidas, el mejor estudiado es la permetrina. Hay varios preparados con permetrina en champú, gel, etc. a concentraciones próximas al 1%, que son las usadas para los piojos.
Siga las instrucciones del fabricante, que suelen ser estas: lave el pelo con un champú sin acondicionador, seque un poco con una toalla y, aún algo húmedo, aplique el producto extendiéndolo bien (se extiende muy bien pasando un peine). Tras 10 a 20 minutos pase una lendrera. Si es eficaz, los piojos recuperados estarán inmóviles. Aclare con agua abundante, sin champú (salvo que sea especial para piojos) y seque al aire o con toalla (sin secador de aire caliente).
Hay varias medidas que podrían aumentar la eficacia de la primera aplicación de permetrina:
·     Repetir una segunda aplicación aproximadamente a los 9 días.
·     Quitar a mano las liendres próximas al cuero cabelludo.
·     Seguir pasando la lendrera a intervalos de 3 días. Para que corra mejor se puede mojar el pelo con agua, pero no con acondicionador.

·    No lavar el pelo con champú que contenga acondicionador, ni usar acondicionador hasta la segunda aplicación de permetrina, ya que ésta impregna el pelo y deja un efecto residual varios días, que se podría perder con el uso posterior de acondicionadores. 

¿Cómo prevenir el contagio?
Desinfeste la ropa y objetos de la siguiente manera:
·      Ropa lavable: lavando en lavadora a más de 55º C. Ropa no lavable: metiéndola en una bolsa de plástico cerrada durante 10- 15 días, porque el piojo adulto no puede vivir sin alimento más de 2-4 días. Después, se debe planchar la ropa, especialmente las costuras.
·      Los peines, horquillas, cepillos, diademas: introduciéndolos en agua muy caliente durante 10 minutos o en una bolsa cerrada durante 12-15 días.
·   Si es posible, pasar la aspiradora por toda la casa, especialmente alfombras, cojines, sillones, etc. 

A continuación les presentamos un vídeo, grabado en un ensayo, titulado “Los animales están preocupados” realizado por el equipo sanitario del Centro de Salud de Sacedón. Esta actuación se representó en varios colegios de la zona básica para enseñar a los niños que son los piojos, su tratamiento y su prevención. 
 

Fuente: AEPap.