Desde el Centro de Salud queremos mostrar nuestro
agradecimiento al Ayuntamiento de Sacedón por habernos cedido una carpa y una
mesa, que nos ha situado en el aparcamiento, para facilitarnos de ese modo
nuestro trabajo al hacer PCRS y test rápidos velando por nuestra salud y la de
nuestros pacientes.
Aprovechamos para recordar que:
·Es muy
importante seguir las indicaciones de las Autoridades Sanitarias.
·Usar siempre
mascarilla.
·Mantener la
distancia de seguridad.
·Lavado de
manos frecuente.
·Evitar salidas
innecesarias y reuniones.
·Acudir al Centro
de Salud siempre con cita previa.
Agradecemos vuestro esfuerzo, colaboración y os
pedimos un poco de paciencia pues estamos viviendo una situación complicada
para todos.
Hace ya muchos meses la mascarilla ha pasado a
ser un producto necesario en nuestra lista de la compra. Las hay higiénicas de
un solo uso o reutilizables, estas últimas conocidas de forma coloquial como
mascarillas “de tela”. El Ministerio de Consumo ha prometido que en las
próximas semanas lanzará la regulación específica para normalizar la
comercialización de este tipo de mascarillas. A la espera de la regulación
oficial, la Organización Colegial de Enfermería ha elaborado una infografía y
un vídeo animado donde se enseña a la población en general a elegir las que más
nos protejan frente al COVID-19.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que
este tipo de mascarillas no son productos sanitarios ni equipos de protección
individual (EPI), resaltan desde la Organización Colegial de Enfermería. Esto
significa que estos productos no están recomendados para ser utilizados en
ambiente sanitario y sin guardar distancia de seguridad con otras personas.
Tener en cuenta la ficha técnica
Hay numerosas tiendas que han sacado diseños de
mascarillas higiénicas reutilizables, sin embargo, es complicado para el
consumidor saber cuál comprar para estar protegido.
Lo primero que hay que tener en cuenta para
adquirir una mascarilla “de tela” es analizar la ficha técnica del producto,
ésta debe especificar: que cumple la especificación UNE 0065:2020 (o la
homóloga europea -CWA17553-), es decir, que tiene una filtración mayor o igual
a 90 de dentro afuera, que está homologada, testada y fabricada según estándar.
Además, en la ficha de producto se deben encontrar las recomendaciones de
lavado del fabricante, el número de lavados que soporta -las enfermeras
recomiendan no adquirir aquellas que aguanten menos de cinco lavados-,
composición, periodo y tiempo recomendado de uso -nunca mayor a cuatro horas
seguidas o intermitentes-. También destacan la importancia de que en ella se
especifique la eficacia de filtración y respirabilidad.
Tipos de mascarillas
Teniendo en cuenta su cumplimiento de los
estándares de fabricación, la Organización Colegial de Enfermería las ha clasificado
en función de si su uso está recomendado, las que podrían usarse de forma
ocasional y las que no recomienda su uso en ningún caso. Las recomendadas son
aquellas que están homologadas, cumplen la normativa y están testadas. Las que
podrían usarse de forma ocasional son aquellas que son de elaboración casera,
pero se han utilizado los materiales autorizados por el Ministerio de
Industria, Comercio y Turismo, es cierto que no están ni homologadas, ni
testadas y no cumplen la normativa, pero sí cuentan con los materiales
adecuados para protegernos. Sin embargo, las que no deben usarse en ningún caso
son las caseras que no empleen los materiales recomendados ni las que se venden
en establecimientos comerciales, pero no cumplen la normativa.
Recomendaciones de uso
Por otro lado, no sólo es importante conocer bien
las características del producto para que nos proteja. Debemos saber cómo
utilizarlo correctamente, nunca olvidar realizar una correcta higiene de manos
antes y después de manipularlo y saber guardarlas de forma correcta para que no
se contaminen con agentes externos.
En este sentido, las enfermeras recomiendan
buscar sistemas recordatorios para acordarnos de cambiarlas aproximadamente a
las cuatro horas de uso y para saber si toca lavarlas o desecharlas, una alarma
en el móvil o anotación en nuestra agenda personal puede ser un buen sistema
para acordarnos de que ya se ha cumplido el tiempo de usabilidad de nuestra
mascarilla. También es importante llevar la cuenta de los lavados y establecer
un sistema recordatorio de este aspecto.
Además, proponen una serie de soluciones para
evitar que se contaminen: guardarlas en bolsas transpirables entre uso y uso,
llevar dos bolsas para guardar en una las sucias y en otras las limpias, no
utilizar cordones sin funda para colgarlas y manipularlas siempre desde las
gomas o tiras. Desde la Organización Colegial de Enfermería también se
recomienda a la población llevar siempre una mascarilla de repuesto, “siempre se
nos puede mojar, romper o perder”.
Campaña de divulgación
Estas recomendaciones se unen a todos los
materiales que la Organización Colegial de Enfermería lleva difundiendo, desde
que comenzó la pandemia, para ayudar a la población. Cómo detectar el cáncer de
mama en tiempos de COVID-19, cómo se mueve el coronavirus en el aire o aprender
a diferenciar las distintas pruebas para detectar la enfermedad, son algunas de
ellas. Todos estos materiales se pueden encontrar en el apartado COVID-19 de la
web del Consejo General de Enfermería.
La dermatitis de los pañales es un grupo de
procesos inflamatorios que se observa habitualmente en niños de menos de 2 años
en la zona ocupada por los pañales (región genital, ingles, zona baja del
abdomeny nalgas).
¿Cuál es la causa de la dermatitis de los
pañales?
La dermatitis de los pañales suele iniciarse como
una área enrojecida (irritada) en la zona de contacto con los pañales. Es
consecuencia de la humedad persistente y de un contacto prolongado y continuo
con la orina y las heces. Este ambiente húmedo hace que la piel sea más frágil
e irritable. Al existir un fenómeno de oclusión (por ser ésta una zona tapada
de forma prácticamente continua) este microambiente húmedo facilita un
crecimiento de bacterias y hongos, lo que, a su vez, aumenta la irritación de
la piel.
¿Cuándo suele observarse? ¿Durante cuánto
tiempo?
Es más frecuente su observación en niños entre el
primer y el segundo mes de edad, y suele persistir hasta que el niño deja de
llevar pañales. En caso de sobreinfección secundaria, o bien si el niño se
vuelve alérgico a alguna de las medicaciones que se aplican en la zona, la
dermatitis de los pañales puede cronificarse y no responder a los tratamientos
habituales.
¿Puede prevenirse?
Sí, y de hecho, el mejor tratamiento de la
dermatitis de los pañales es su prevención. Debe aconsejarse la utilización de
pañales absorbentes y de un sólo uso. Estos pañales permiten retener grandes
cantidades de orina y reducen el contacto de la orina con la piel. Desde un
punto de vista práctico, estos pañales sólo debencambiarse cuando se encuentran llenos. Se
aconseja intentar mantener la zona de los pañales lo más seca posible.
¿Qué debe hacerse como prevención y
tratamiento?
Deberían seguirse algunos puntos importantes:
1.Cambiar el pañal siempre que esté húmedo por la
orina o los excrementos. Evitar que las cintas adhesivas de los pañales se
adhieran a la piel
2.Limpiar la zona con jabones suaves, no abrasivos
y sin perfumes; secar bien la piel.
3.Utilizar una crema barrera (cremas con óxido de
zinc) tras cada cambio del pañal con la finalidad de aislar la piel de la orina
y de las heces.
4.No usar pomadas con antibióticos o con cortisona
sin la prescripción del médico.
5.Si existe una intensa irritación, puede resultar
útil dejar al niño sin pañales durante unas horas al día, evitando así la
oclusión del pañal y disminuyendo el contacto de la piel con la orina y las
heces.
Si siguiendo estas medidas la piel no mejora, se
recomienda acudir al pediatra o al dermatólogo con el objetivo de valorar las
opciones terapéuticas más adecuadas.