jueves, 4 de febrero de 2016

Enfermedad por el virus de Zika



Datos y cifras
·         Esta enfermedad es causada por un virus transmitido por mosquitos del género Aedes.
·         Los pacientes con enfermedad por el virus de Zika suelen presentar fiebre no muy elevada, exantema y conjuntivitis, síntomas que suelen durar entre 2 y 7 días.
·         Por el momento no hay vacunas ni tratamientos específicos para esta enfermedad.
·         La mejor forma de prevenirla consiste en la protección frente a las picaduras de los mosquitos.
·         Se sabe que el virus circula en África, las Américas, Asia y el Pacífico.
·         El virus de Zika es un virus emergente transmitido por mosquitos que se identificó por vez primera en Uganda, en 1947 en macacos de la India a través de una red de monitoreo de la fiebre amarilla selvática. Posteriormente, en 1952, se identificó en el ser humano en Uganda y la República Unida de Tanzania. Se han registrado brotes de enfermedad por este virus en África, las Américas, Asia y el Pacífico.
·         Género: Flavivirus.
·         Vector: mosquitos Aedes (que habitualmente pican por la mañana y al atardecer/anochecer).
·         Reservorio: desconocido.

Signos y síntomas
El periodo de incubación (tiempo transcurrido entre la exposición y la aparición de los síntomas) de la enfermedad por el virus de Zika no está claro, pero probablemente sea de pocos días. Los síntomas son similares a los de otras infecciones por arbovirus, entre ellas el dengue, y consisten en fiebre, erupciones maculopapulares, conjuntivitis, mialgias, artralgias, malestar y cefaleas; suelen durar entre 2 y 7 días.

Durante los grandes brotes que se han producido en la Polinesia francesa en 2013 y el Brasil en 2015, las autoridades sanitarias nacionales notificaron potenciales complicaciones neurológicas y autoinmunes de la enfermedad por el virus de Zika. Recientemente, en el Brasil, las autoridades sanitarias locales han observado un aumento de las infecciones por este virus en la población general, así como un aumento de los recién nacidos con microcefalia en el nordeste del país.

Los organismos que están investigando estos brotes están encontrando pruebas cada vez más numerosas de una relación entre el virus de Zika y la microcefalia, aunque son necesarias más investigaciones para entender esa relación. Asimismo, se están investigando otras causas posibles.

Transmisión
El virus de Zika se transmite a las personas a través de la picadura de mosquitos infectados del género Aedes, y sobre todo de Aedes aegypti en las regiones tropicales. Este mosquito es el mismo que transmite el dengue, la fiebre chikungunya y la fiebre amarilla.

Los primeros brotes de enfermedad por el virus de Zika se describieron en el Pacífico en 2007 y 2013 (Yap y Polinesia francesa, respectivamente), y en las Américas (Brasil y Colombia) y África (Cabo Verde) en 2015. A ello hay que añadir que más de 13 países de las Américas han notificado infecciones esporádicas por el virus de Zika, lo cual indica que este está teniendo una rápida expansión geográfica.

Diagnóstico
El virus de Zika se diagnostica mediante PCR (reacción en cadena de la polimerasa) en tiempo real y aislamiento en muestras de sangre. El diagnóstico serológico puede resultar difícil, y el virus puede presentar reacciones cruzadas con otros flavivirus, como los virus del dengue, del Nilo Occidental y de la fiebre amarilla.

Prevención
Los mosquitos y sus lugares de cría suponen un importante factor de riesgo de infección por el virus de Zika. La prevención y el control dependen de la reducción del número de mosquitos a través de la reducción de sus fuentes (eliminación y modificación de los lugares de cría) y de la disminución de los contactos entre los mosquitos y las personas.
Para ello se pueden utilizar repelentes de insectos, ropas (preferentemente de colores claros) que cubran el cuerpo tanto como sea posible, barreras físicas como mosquiteros o el cierre de puertas y ventanas, y mosquiteros de cama.

También es importante vaciar, limpiar o cubrir los utensilios que puedan acumular agua, como cubos, macetas o neumáticos, eliminando así lugares de cría de mosquitos.
Hay que prestar especial atención y ayuda a quienes no pueden protegerse adecuadamente por si solos, como los niños, los enfermos o los ancianos.

Durante los brotes, las autoridades sanitarias pueden recomendar la fumigación con insecticidas. Los insecticidas recomendados por el Plan OMS de Evaluación de Plaguicidas también se pueden utilizar como larvicidas para tratar recipientes de agua relativamente grandes.

Los viajeros deben adoptar las precauciones básicas descritas anteriormente para protegerse de las picaduras de mosquitos.

Tratamiento
La enfermedad por el virus de Zika suele ser relativamente leve y no necesita tratamiento específico. Los pacientes deben estar en reposo, beber líquidos suficientes y tomar analgésicos comunes para el dolor. Si los síntomas empeoran deben consultar al médico.

En la actualidad no hay vacunas.

Respuesta de la OMS
La OMS colabora con los países para:
·         Definir las investigaciones sobre la enfermedad por el virus de Zika y darles prioridad convocando a expertos y asociados.
·         Potenciar la vigilancia del virus de Zika y sus posibles complicaciones.
·         Fortalecer la capacidad en la comunicación de riesgos para ayudar a los países a cumplir los compromisos adquiridos en virtud del Reglamento Sanitario Internacional.
·         Proporcionar capacitación sobre la gestión clínica, el diagnóstico y el control de vectores, en particular a través de algunos centros colaboradores de la OMS.
·         Fortalecer la capacidad de los laboratorios para detectar el virus.
·         Ayudar a las autoridades sanitarias a aplicar las estrategias de control de los vectores destinadas a reducir las poblaciones de mosquitos del género Aedes, por ejemplo ofreciendo larvicidas para el tratamiento de aguas estancadas que no pueden limpiarse, vaciarse o cubrirse.
·         Ayudar a las autoridades sanitarias a aplicar las estrategias de control de los vectores destinadas a reducir las poblaciones de mosquitos del género Aedes, por ejemplo ofreciendo larvicidas para el tratamiento de aguas estancadas que no pueden limpiarse, vaciarse o cubrirse.
·         Elaborar recomendaciones de atención clínica y seguimiento de las personas infectadas por el virus de Zika, en colaboración con expertos y otros organismos de salud.



Fuente: OMS

jueves, 28 de enero de 2016

Lombrices Intestinales




¿De qué estamos hablando?
Las lombrices son unos gusanos muy pequeños y finos que se llaman oxiuros. Son muy frecuentes en todo el mundo. Cada año hay millones de niños, sobre todo preescolares y escolares pequeños (de 3-6 años), que las tienen.
No se preocupe si su hijo tiene lombrices. No causan gran daño, solo picor. Su curación es muy fácil y rápida. Tampoco sufra pensando que es algo terrible y que demuestra suciedad y abandono.

¿Cómo se adquiere la infección?
Estos parásitos (oxiuros, enterobius vermiculares o simplemente lombrices) solo afectan a los humanos –no a los animales-. La infección se adquiere al ingerir, sin darse cuenta, los huevos microscópicos de los mismos.

¿Dónde se encuentran los huevos de las lombrices?
En las manos de las personas que están infectadas (casi siempre en las uñas). En todos los objetos que pueda tocar con ellas: por ejemplo, juguetes, toallas, ropas de cama, alimentos, vajilla, vasos, superficie de pupitres, lavabos etc.

Cuando alguien se lleva a la boca los huevos, éstos llegan hasta el intestino delgado donde salen las larvas. Cuando llegan al intestino grueso, se hacen adultos y adquieren la forma que conocemos –blancos, finos, de 4-5 mm-. Uno o dos meses después de la infección, las hembras se reproducen y ponen huevos. El lugar que eligen para hacerlo son los márgenes del ano, casi siempre por la noche. Son muy pegajosos. Se adhieren a la piel de la zona produciendo irritación y un picor muy intenso que obliga al niño a rascarse. De esta forma los huevos pasan a dedos, manos, uñas, pijama, sábanas etc. Se diseminan por todo el hogar, sobre todo dormitorios y baños. Pueden contaminar objetos, alimentos, agua, piscinas, aulas o zonas de recreo. En el medio ambiente, los huevos son capaces de infectar durante dos a tres semanas.

Ni los animales ni las golosinas están implicados en el contagio de las lombrices.

¿Qué síntomas dan? ¿De qué suelen quejarse los niños?
·         Los más frecuentes son el picor o prurito en la región anal. Es más fuerte por la noche. Puede producir irritabilidad, sueño intranquilo, pesadillas e incluso sonambulismo.
·         Suele picar también en el área de los genitales, que se irritan e inflaman por el rascado. Alguna vez también hay sobreinfección de las pequeñas heridas que se hacen con las uñas.
·         En las niñas pueden llegar a la vagina o a la uretra. Da lugar a irritación vaginal con picor, flujo o menos veces, molestias al orinar.
·         Otros síntomas como dolor abdominal, falta de apetito, escasa ganancia de peso, cansancio, anemia, hiperactividad o rechinar de dientes (bruxismo) no son atribuibles a los oxiuros.

En algunas personas, sobre todo adultos, pueden no dar ningún tipo de molestia.

¿Cómo se diagnostican? ¿Cómo puedo estar segura de que mi hijo tiene lombrices?
·         La sospecha se plantea cuando aparece algún síntoma de los que hemos comentado. Hay que estar al tanto en niñas con infecciones genitales de repetición.
·         Los oxiuros pueden ser vistos en la zona perianal. Son pequeños hilos blancos que se mueven, dos o tres horas después de que el niño se haya dormido. A veces también aparecen mezclados con las heces.
·         En caso de que no se puedan ver, pueden buscarse los huevos en el microscopio. La recogida de la zona donde se depositan, se hace a primera hora de la mañana antes del lavado, con un trozo de celo transparente (Test de Graham, recoger muestra tres días).

¿Y el tratamiento? ¿Es largo y difícil? ¿Se resuelve pronto el problema?
El tratamiento es simple y eficaz. Hay varios medicamentos que eliminan a los gusanos adultos con una sola dosis. Pero ninguno destruye los huevos. Estos pueden reinfectar al propio niño y a toda su familia.

Por esta razón se debe repetir una segunda dosis dos semanas después y tratar a todos los convivientes en el hogar.

La idea tan extendida de que las lombrices son muy difíciles de destruir es falsa. Es derivada de las frecuentes reinfecciones por las manos del propio enfermo o sus allegados. Recordad las dos dosis. Tratad a todos y que:
·         Las personas infectadas deben bañarse por las mañanas, con lo que se elimina una gran cantidad de huevos. Cambiar con frecuencia la ropa interior y la de la cama reduce la contaminación y el riesgo de reinfección.
·         Los síntomas de irritación, picor e incluso vulvitis, se alivian con baños de agua templada y una crema suave.

¿Pueden prevenirse las lombrices? Recomendaciones finales:
Hay una serie de medidas para evitar la repetición e incluso la infección inicial:
·         Lavado de manos, sobre todo después de ir al baño, antes de comer y lo más a menudo posible. Llevar las uñas muy cortitas y limpias (cepillo)
·         Después del tratamiento farmacológico: lavar con agua caliente la ropa de cama y de baño que estuvo en contacto con el niño sin sacudirla antes, para que los huevos no pasen al aire y se depositen en superficies. No hace falta esterilizar juguetes ni demás objetos del colegio o del hogar; no se ha demostrado su eficacia.
·         Usar pijamas cerrados para que no se rasquen y no pasen los huevos a las manos y a las ropas de cama.
·         No hay por qué cambiar la dieta ni las actividades de su hijo si toma las medidas higiénicas recomendadas.

Por el alto grado de reinfección, el control se hace difícil en las guarderías y escuelas. En instituciones -sobre todo cerradas- puede ser efectivo el tratamiento a la vez de todos los componentes y repetirlo a las 2 semanas.

Fuente: AEPaP